Abre el primer alojamiento turístico del desierto de Lavalle

Abre el primer alojamiento turístico del desierto de Lavalle
Se trata de una cabaña para 10 personas que será atendida por seis familias de La Asunción. Construida con quincha, el 1 de mayo llegarán los primeros huéspedes.
Pasar la noche cómodamente instalado en medio de la tranquilidad del campo, observar las estrellas y a la mañana despertar con el canto de los pájaros, es la atractiva propuesta que a partir del 1 de mayo comenzarán a ofrecer los pobladores de La Asunción en Lavalle.

Es que gracias a su unión y a un proyecto que presentaron en 2007, hoy cuentan con una cabaña totalmente equipada para 10 personas, bautizada Kalen.

La misma será manejada por el grupo Tintihuili Kanay Ken ("ramblón de amigos" en lengua huarpe millcayac), conformado por seis familias que apostaron por el desarrollo turístico de la zona y desde hace años ofrecen comidas típicas, visitas guiadas, cabalgatas, talleres de artesanías, teatro y distintas actividades lúdicas.

"Siempre surgía la necesidad de los turistas de quedarse más tiempo y si bien había miembros que alojaban en sus casas, era complicado y sólo podíamos recibir a 2 ó 3 personas", comenzó a contar Mercedes González, parte de la agrupación.

A partir de allí presentaron un proyecto que comenzó a concretarse en 2011: "Era una propuesta bastante ambiciosa de dos alojamientos, un grupo de sanitarios públicos con ducha y una torre mirador para trabajar con un observatorio de estrellas", explicó Ana María Castillo, jefa del área de Turismo de la comuna, quien destacó que ya han finalizado uno de los albergues y tienen los materiales para el segundo.

"La edificación tarda más de lo normal porque son los mismos pobladores los que construyen mientras en paralelo siguen con sus actividades", detalló la funcionaria.

El proyecto obtuvo los fondos a través del plan Mendoza Productiva y de la Municipalidad de Lavalle. "Lo presentamos como un cluster, porque eran varias familias trabajando en pos de un beneficio común colaborando entre ellos", agregó Castillo.

Así es que las familias se dividirán mensualmente para atender la cabaña y luego distribuirán los fondos entre todos. "Las primeras personas llegan a quedarse el uno de mayo y para ese mes ya tenemos todo completo", comentó satisfecha Mercedes.

De lo suyo, lo mejor

En un lugar estratégico, a 300 metros de donde se desarrolla la actividad central en La Asunción, se emplaza el alojamiento realizado en su mayoría en quincha.

Desde afuera llama la atención por sus terminaciones y sus amplias galerías que rodean por completo la construcción. En el interior nos recibe un espacio principal donde funciona el comedor y la sala de estar, coronada por una chimenea. De allí se conectan de un lado dos cuartos completos (uno para 6 y otro para 4 personas) y por el otro un baño de grandes dimensiones y una cocina.

"Hice varios modelos y ellos eligieron éste porque respeta cómo están ambientados los puestos típicos de los pobladores. Generalmente todas las habitaciones dan a un espacio central y el baño está afuera, pero lo adaptamos", recordó Castillo, que además es arquitecta y gran impulsora del emprendimiento.

Dada su disposición la cabaña se podrá alquilar en tres modalidades: completa, por habitación o por persona tipo hostel. "Tenés todas las alternativas. Hasta le pusimos lockers individuales por si vienen en forma independiente", remarcó la profesional.

Internet y agua potable

A la par de la inauguración oficial del alojamiento, que fue el sábado pasado, también se estrenó el Infocentro de La Asunción: una oficina destinada a recibir al visitante, tomar las reservas para la cabaña y promover las distintas actividades. El mismo cuenta con Wi Fi, que se extiende en toda la zona.

"Internet era una de las falencias que teníamos como grupo, pero que se hizo realidad gracias a un proyecto que presentamos en el IDR (Instituto de Desarrollo Rural) junto a la Municipalidad", narró Mercedes.

Gracias a esta nueva conexión a la web los lugareños podrán responder más rápido las consultas de los interesados (antes tenían que ir hasta Costa de Araujo), se comunicarán mejor entre ellos y eventualmente (ya que la idea es que se desenchufen) lo podrán utilizar los turistas.

Otra gran satisfacción para los habitantes de ese paraje del desierto lavallino, y que les permitirá atender mejor a los visitantes, es su inclusión a la red de agua potable. "Tenemos agua todo el día, lo que era impensado para nosotros, y nos permite brindar un mejor servicio a los que vienen", recalcó la mujer.

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