Abrazos en el parque

Abrazos en el parque

General Saavedra cosechó su primera victoria del campeonato por su efectividad. Llegó dos veces y anotó dos goles. Después se defendió ordenado y trató de contragolpear. Dio vuelta un partido que había terminado perdiendo en el primer tiempo pero salió con otro ánimo para el segundo tiempo.

Había que jugar en una cancha pesada, que la Reserva se encargó de dejar mucha tierra suelta. Nunca abundaron las jugadas de riesgo aunque cierta inseguridad en los arqueros le abrían la puerta al gol en cualquier momento. Y fue con pelota parada cuando Laprida se adelantó a partir de un buen cabezazo a cargo de Darío Moreta. Con salidas por los costados, quite en el medio y seguridad atrás, fue suficiente para argumentar la victoria frente a un rival al que le costó inquietar a Andrés Oyarzún.

Algo pasó en el vestuario porque Saavedra arrancó algo mejor. Sin deslumbrar con juego, otra vez se apoyó en la pelota quieta. Primero, Victor Tiznado de tiro libre y después Maximiliano Hernández tras un error de Oyarzún en un corner, se encargaron de dar vuelta el resultado. Laprida sintió el impacto. Si bien Julio Contreras y Moreta tuvieron sus chances, resultó poco para no volver a casa con las manos vacías. Y General Saavedra sonrió por primera vez, sin sobrarle nada pero necesitaba ganar para meterse en mitad de tabla.

En el balance del partido, Laprida tuvo más volumen de juego pero otra vez le costó reaccionar y sostener un resultado. Será por eso que la hinchada desde la avenida se encargó de alertar: “el domingo cueste lo que cueste, a Oeste le tenemos que ganar”.

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