Aboy: “Luis está ciego y le cuesta caminar”

Aboy: “Luis está ciego y le cuesta caminar”

Dice el papá del preso de la insólita fuga.

Neuquén

Luis Aboy, condenado a prisión perpetua por un doble homicidio y autor de la fuga más increíble en la historia de Neuquén –dentro de un mueble–, está complicado de salud y su familia asegura que “está ciego y le cuesta caminar”, por lo que pidieron a la Defensoría de Ejecución Penal que se le hagan estudios médicos.

Aboy, de 35 años, cumple una condena de prisión perpetua por el homicidio de las hermanas Olga y Teresa Buamscha ocurrido el 21 de marzo de 2005 en Junín de los Andes. El hombre concretó en 2013 la fuga más ingeniosa de la cárcel, supuestamente, más segura de la provincia. Construyó un exhibidor de tortas, lo vendió y cuando lo vinieron a retirar se metió en el interior y salió de la U11 atravesando tres controles de seguridad.

A fines de 2014 fue designado abanderado por sus buenas notas en el sistema de educación pública que se les ofrece a todos los detenidos.

Desde hace un par de semanas Aboy venía sufriendo el adormecimiento de sus miembros inferiores y lentamente se le fue nublando la visión.

“El lunes me llamaron a la medianoche sus compañeros de pabellón para avisarme que Luis estaba grave”, contó a LM Neuquén Néstor Hugo Aboy, papá del preso.

Esa noche, Aboy no pudo levantarse de su celda para ir al baño y quedó ciego. En la misma jornada fue trasladado, bajo un importante operativo de seguridad, al Hospital Regional, donde no habría recibido un buen trato.

“La médica dijo que estaba fingiendo y casi no me atiende”, contó Edith, amiga del interno.

“Clínicamente no aparece nada, por lo que pienso que puede ser que esté así por la situación de estrés extremo que vive”, confió su padre.

Esta situación obligó a la madre de Aboy a viajar desde Junín hasta Neuquén, donde se reunió con su otro hijo y fueron a verlo a la cárcel el miércoles, día de visita.

“Estaba postrado en su celda, no veía nada y sus compañeros lo ayudaban a trasladarse. Eso me contó mi esposa que estuvo con él”, detalló Néstor Aboy.

El viernes, el preso fue trasladado hasta la Defensoría de Ejecución Penal donde pidió que le practiquen los estudios necesarios que permitan establecer un diagnóstico.

Edith explicó: “Luis estuvo haciendo algunos trabajos de limpieza en la cárcel y con los casos de leptospirosis que se dieron queremos quedarnos seguros de que no tiene nada grave”.

“No queremos ningún privilegio, solo pedimos que le brinden buena atención más allá de lo que se lo acusa”, concluyó el padre.

“No soy peligroso, solo demostré habilidad para escaparme”

La única entrevista que otorgó Luis Aboy fue a LM Neuquén en enero de 2014. El preso contó detalles de las dos fugas que lo han convertido en un interno de temer.

El 25 de octubre de 2011 se escapó por una pequeña ventana ubicada en la parte más alta de la U41 de Junín. El 26 de octubre de 2012, una mujer lo traiciona, delata que está en Bariloche y lo atrapan. Lo enviaron a la U11, de donde se fugó el 18 de septiembre de 2013 adentro de un mueble que él mismo confeccionó. El Gobierno ofreció una recompensa de 50 mil dólares. Lo aguantaron en el oeste de la ciudad durante 10 días. Y la suerte quiso que otra mujer fuera la encargada de delatarlo para ser recapturado.

 

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