ABORTARON INTENTO DE FUGA EN COMODORO

ABORTARON INTENTO DE FUGA EN COMODORO
Desde la tarde del sábado, y luego de que el personal policial realizara inspecciones de rutina en las que se secuestraron un par de “facas” -elementos corto-punzantes de fabricación casera- y algunos celulares, el clima interno de la Seccional Tercera se caldeó considerablemente, en particular en el pabellón número 2, virtualmente colapsado de detenidos.
Precisamente en ese sector y alrededor de las 19, comenzaron pequeños intentos de iniciar fuego en los pabellones -al menos cuatro hasta la madrugada de ayer- lo que, ante el accionar de efectivos para evitar males mayores, fue cargando aún más el clima de tensión entre los internos que, aparentemente, buscaban provocar una fuga de algunos de los detenidos.

En ese ambiente, alrededor de las 16:30 de ayer se llegó a un clima de máxima tensión con el intento de iniciar un incendio generalizado, lo que motivó la presencia de efectivos desde diversas seccionales, incluida la Alcaidía, que preventivamente tomaron posiciones ante el posible avance de la intentona.

Afortunadamente y pese al escaso personal propio de la Seccional, no hubo necesidad de acción directa que afectara al personal de apoyo aunque el intento de fuego prácticamente dentro de una de las celdas, provocó una intensa humareda que, por inhalación, obligó a derivar a uno de los detenidos hacia el Hospital Regional.

Si bien la situación no pasó a mayores, ante el posible descontrol, se realizó el aviso pertinente a la jefatura de la Unidad Regional por lo que, rápidamente, se hicieron presentes en la seccional el segundo jefe, Héctor Quisle y el jefe de Infantería, quienes fueron testigos y partícipes de la normalización de las condiciones dentro de la comisaría.

De esta manera, se abortó el intento de fuga de los siete detenidos, presumiéndose que la revuelta al menos pretendía que dos de ellos lograran ganar la calle -por los bolsos que se encontraron- ante la presencia de poco personal para el control de todo el establecimiento carcelario.

Sobre este punto, cabe señalar que todas las seccionales se encuentran abarrotadas de presos, con escaso personal operativo -esto es de calle y de presencia permanente en cada una de ellas- agravándose la situación en cuanto a los detenidos debido a que dos comisarías se encuentran inhabilitadas de poder alojar delincuentes.

En esta situación se encuentran la comisaría de Km. 8, la que presta funciones en un lugar cedido momentáneamente por lo que no tiene espacio para celdas, y la Seccional Primera que, desde el caso Iván Torres, tiene sus espacios de detención clausurados e inhabilitados.

Con un hecho circunstancial que saca a la luz una situación de fondo, como lo es la falta de espacios para albergar detenidos o la superpoblación que esto provoca en todas las comisarías, se conoció que ante el abortado intento de fuga, al menos dos de esos jóvenes presos serían derivados a la Seccional Séptima y otros dos a la Comisaría Cuarta.

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