Lo reveló un estudio financiado por Naciones Unidas sobre la implementación del Programa de Salud sexual y Procreación Responsable en el nordeste y noroeste.
Estas conclusiones se desprenden de un estudio sobre la implementación del Programa de Salud sexual y Procreación Responsable en el nordeste y noroeste argentino publicado en el libro “Peripecias en la lucha por el derecho al aborto”, escrito por las sociólogas Vanesa Vazquez Laba y Milena Páramo Bernal, compilado por Marta Vasallo, que se presentó este jueves en Buenos Aires. La investigación fue financiada por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) y el movimiento “Católicas por el Derecho a Decidir”, y fue premiada por el postgrado sobre Derechos y Salud, de la Facultad de Derecho de la UBA.
En entrevista con MisionesCuatro.com, la socióloga Vanesa Vazquez Laba, directora del proyecto, relató su experiencia en las comunidades guaraníes y zonas rurales de la provincia. “En Misiones conversamos con mujeres indígenas y también con inmigrantes paraguayas. Eran pocas las que accedían a centros de salud y son el sector más vulnerable de la población”, señaló Vazquez Laba.
“Este mecanismo las expulsa”, opinó la socióloga y agregó que “el sistema de salud debería adaptarse a esa población, aprendiendo el idioma y dejando de despreciar las prácticas ancestrales de esas mujeres”. También señaló que “el sistema de salud no las entiende, las discrimina y las mujeres dejan de ir al centro de salud porque los médicos las retan, les imponen cosas, no les preguntan, entonces se sienten inhibidas”.
El informe explica que el procedimiento consistió en evaluar en primer lugar el funcionamiento del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (PNSSPR, Ley 25.673/2003) en este sector de la población que vive con mayores niveles de vulnerabilidad social por la lejanía, los escasos recursos económicos y las diferencias culturales.
En segundo lugar, las profesionales dieron cuenta de los hallazgos de la investigación evidenciando los obstáculos que opone el sistema de salud “a través de la práctica médica cargada de ideología sexista y racista frente a este colectivo de mujeres”. Por otro lado, también evidenciaron el despliegue de estrategias que construyen las mujeres para acceder a la anticoncepción y poder planificar sus vidas reproductivas, sorteando los obstáculos dentro de los servicios de salud como así también en sus hogares frente a sus maridos o parejas.
“Las mujeres indígenas planifican y se cuidan con métodos y prácticas distintas a las poblaciones urbanas, pero deciden en qué momento tener y no tener hijos. Ellas elaboran infusiones de hierbas que recogen del monte, luego cuando aparece el programa de salud sexual algunas cambian por otras formas de anticoncepción, y de ellas la inyectable es la más usada”, comentó Vazquez Laba a MisionesCuatro.com.
“Peripecias en la lucha por el derecho al aborto” también analiza el fallo de la Corte Suprema del 13 de marzo de 2012, que brinda la interpretación definitiva sobre los casos de abortos no punibles y sus repercusiones provincia por provincia. También contiene un análisis sobre el sentido que la jerarquía eclesiástica le da a la objeción de conciencia, además de un artículo sobre la organización Portal de Belén que suspendió la vigencia del fallo en Córdoba. Por otro lado, la publicación incluye un estudio del tratamiento periodístico de la polémica sobre la interrupción voluntaria del embarazo.
En esa línea, Vazquez Laba señaló a MisionesCuatro.com que “las aborígenes misioneras no cuentan si hacen abortos porque no entienden la pregunta, pero el aborto existe en una práctica que ellas utilizan y se trata de hierbas para expulsar al embrión”. En ese sentido, la investigadora subrayó la necesidad de fortalecer el vínculo entre médicos y pacientes ya que “trabajan con una usuaria que no es homogénea, que tiene otra realidad."
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