El hombre que estaba prófugo desde hace más de tres meses se presentó este martes por la mañana ante la Justicia. Ahora la jueza Virginia Palacios tiene 48 horas para resolver si lo procesa.
Eran las siete de la tarde de este martes cuando el letrado entró por segunda vez en el día al juzgado Penal Nº 1, no como un profesional que iba a litigar por cuenta de otros, sino como imputado. Fue entonces cuando rechazó el derecho a defenderse a través de una declaración.
En su segunda entrada llegó esposado y con una capucha negra sobre la cara, custodiado por tres policías.
La primera vez había sido diferente: a las 11:45 se presentó en tribunales con su defensor, el abogado Carlos Salomón. La jueza Penal Nº 3, Virginia Palacios, llamó a los policías de la guardia del Poder Judicial y les indicó que cumplieran la orden de detención que pesaba sobre el sospechoso desde el viernes 11 de octubre del año pasado.
El abogado se había fugado del país una semana antes, el viernes 4 de octubre, luego de convencerse de que no podría torcer la voluntad de su hija de 14 años de contar todo ante una psicóloga de los tribunales. En vano le había mandado mensajes, a través de una amiga, pidiéndole que se desdijera y afirmara que solamente lo había denunciado porque estaba enojada con él.
La jueza imputó al abogado por "Abuso sexual gravemente ultrajante sin acceso carnal, agravado por el vínculo". Desde este martes tiene 48 horas para decidir si le dicta la prisión preventiva, lo que parece lo más probable.
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