A una abogada se le rompió el auto en Ruta 2 y la desvalijaron

A una abogada se le rompió el auto en Ruta 2 y la desvalijaron

Su hijo fue a pedir ayuda. Ella quedó en un Mercedes Benz. Y llegó otro auto con tres hombres. Le robaron plata y joyas 

Una abogada de 64 años vivió varios minutos de terror, después de que el auto en el que iba se descompuso en la Ruta 2 y mientras esperaba a que su hijo regresara con ayuda, la asaltaron varios sujetos que se identificaron como policías. Ella gritó pidiendo ayuda, y el empleado de una parrilla que salió a ver qué pasaba, se convirtió en la otra víctima de la misma banda. Más allá del susto ninguno de los dos sufrió lesiones, informó la Policía. En cuanto a los ladrones, no fueron localizados pese al operativo cerrojo que se organizó inmediatamente después de que los damnificados llamaron al 911. en un honda civic Todo sucedió poco después de las 10 de la noche del jueves, cuando un automóvil Mercedes Benz circulaba por la ruta 2, con dos personas a bordo. Una de ellas fue identificada oficialmente como Isabel Graciela Ramponi (64), quien viajaba junto a su hijo. De acuerdo a lo que revelaron voceros del caso, al llegar a la altura del kilómetro 57 el vehículo sufrió un desperfecto mecánico. Hacía frío, la ruta estaba desierta y el muchacho decidió que lo mejor sería ir en busca de auxilio mecánico a una estación de servicio cercana. Su madre quedó en el Mercedes Benz estacionado a la vera de la ruta, esperando a que regresara su hijo. No trascendió cuánto tiempo pasó antes de que hiciera su aparición un automóvil Honda Civic de color blanco. “Aparentemente el coche pasó y después regresó al ver que adentro del Mercedes había una mujer sola”, especuló un jefe policial. Lo concreto es que en determinado momento el Civic (que tenía los vidrios polarizados) paró muy cerca del auto de la abogada, quien advirtió -cada vez más preocupada- que del mismo bajaban tres sujetos. se llevaron todo Caminaron directo hacia donde ella estaba. Y sacaron a relucir armas de fuego que a la víctima le parecieron revólveres, según la misma fuente. Los delincuentes se identificaron como policías, aunque “no tenían uniformes, ni insignias, chalecos o cualquier otro elemento que los identificara como tales”, añadió el investigador. Pero la mujer no estaba en posición de dilucidar si eran o no agentes de una fuerza de seguridad y acató las órdenes de esos tres extraños que la apuntaban con sus armas. Según figura en la denuncia, les entregó un bolso que contenía documentación y alhajas, además de dinero en efectivo (la suma rondaría los 900 pesos) y un teléfono celular. Esta escena se desarrolló a pocos metros de una parrilla que en ese momento estaba cerrada, aunque adentro estaba un empleado. No se sabe si alertado por los gritos de terror de la víctima o los intimidatorios que lanzaron los ladrones, este muchacho salió a ver qué pasaba, sin imaginarse que él también terminaría siendo blanco de la misma banda. “Le sacaron unos 300 pesos”, confirmó la Policía, tras lo cual los delincuentes volvieron a subirse al Civic para continuar la fuga en dirección al kilómetro 60. En pocos minutos llegaron para asistir a las víctimas personal del Comando de Prevención Comunitaria y la comisaría Decimocuarta, seccional donde se escribieron las actuaciones bajo la carátula “robo calificado”.

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