"¿Boca? Primero tenemos que clasificar"

River volvió de México esperanzado en que se dé el milagro para pasar a octavos. El eventual rival, por ahora, es lo de menos.

Que no sea la última vez en el año que vengan a Ezeiza. Al aeropuerto, claro, porque a entrenar vienen siempre. Secretamente, uno de los comisarios de abordo de Aeroméxico, fanático de River, se dice eso a sí mismo cuando el capitán anuncia que el avión está ahí nomás de tocar tierra argenta. El pensamiento del tipo es el mismo que el de los jugadores: hay que pasar de ronda, hay que golear a San José y hay que prender velas y varias cosas más para que los suplentes de Tigres no pierdan en la alfombra de Aurich. Porque del otro lado hay varios especulando con lo mismo: otro superclásico copero a menos de cinco meses del penal de Gigliotti que atajó Barovero. Del otro lado ya están adentro. Y quieren revancha. O quieren evitar a River. Pero en lo único que piensan, de una u otra manera es en eso. Ellos no: “¿Si nos gustaría jugar en octavos contra Boca? Primero tenemos que clasificar, ésa es nuestra prioridad. Después veremos el rival que nos toca si pasamos, uno no elige con quién jugar, hay que clasificar y después esperar”, explica Ariel Rojas, uno de los pocos que aceptó hablar después de que el equipo aterrizara a las 10.30 de ayer en Ezeiza tras el 2-2 contra Tigres.

Sí, casi no hablaron con la prensa, pero igual se los notó de muy buen humor: claro, iban a tener un día libre después de tanto tiempo. A Piscu se le dibujó una sonrisa al ver a su familia esperándolo en el aeropuerto, lo mismo que Cavenaghi a quien hasta le llevaron su auto. Mercado y Maidana también se fueron por su lado, Teo se tomó un taxi para ir a su casa y luego al dentista y el resto se subió al micro que los llevaba al club, un micro al que se subió Gallardo en último lugar después de atravesar un scrum de hinchas con camisetas para firmar y celulares con el flash filoso para unas selfies rápidos. Y claro, ellos se coparon. Ahora se tienen que copar en serio y esperar por la clasificación en la Libertadores para evitar el dolor enorme. “Nosotros estamos muy metidos, pero tenemos que ganar y esperar el resultado de Perú, dependemos de eso”, fue realista el Pity Martínez, que coincidió con Rojas en la premisa inicial: imposible pensar en Boca cuando la clasificación corre más peligro que un chancho en la Franja de Gaza. “No podemos pensar más allá de lo que pase el miércoles. Tenemos un partido en nuestra cancha donde hay que ganar y aparte esperar, entonces creo que no hay que ir más allá”, agregó el Chino, que no quiso poner excusas por la situación límite en la que está River en un grupo a priori accesible. Un grupo accesible que se complicó un Perú, tanto que el miércoles que viene millones de personas verán a River con un ojo en el lejano Chiclayo.

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