Fueron halladas en los establecimientos La Negra y Florinda. Ambos también serían administrados por el empresario que fue excarcelado. Pertenecen a unas cuatro estancias de la zona de La Esperanza. La defensa del sospechoso ha ratificado que no tiene responsabilidad en los casos de abigeato que se investigan, y que continuará colaborando con la Justicia.
Las estancias inspeccionadas son La Negra y Florinda, donde los investigadores encontraron unas 291 ovejas con marcas y señales que no pertenecen a esos establecimientos, sino a cuatro estancias ubicadas en la Zona Sur, indicaron las fuentes policiales. También indicaron que dichos campos estarían administrados por el empresario Oscar Núñez, quien fue excarcelado el lunes, tras permanecer dos semanas detenido en el marco de esta investigación por el robo de animales.
La orden de los allanamientos a las estancias La Negra y Florinda también fue librada por la juez Marcela del Valle Quintana, quien ordenó la detención de Núñez y dos de sus capataces de la estancia Rivadavia, también administrada por el implicado, quien según las fuentes judiciales no fue procesado por el momento en la causa de robo de animales en gran escala.
Ahora Quintana prosigue con la investigación que se inició el pasado 8 de mayo, cuando tres camiones fueron detenidos mientras transportaban desde la estancia Rivadavia a un frigorífico de Río Gallegos cerca de 1.000 ovejas, en su gran mayoría denunciadas como sustraídas por estancieros de la zona.
Defensa y responsabilidad
El empresario Núñez fue detenido el pasado 27 de mayo, y prestó declaración indagatoria en dos oportunidades ante la juez Quintana –la última fue el sábado- antes que esta accediera a concederle la excarcelación. Para las autoridades judiciales el ruralista no estaría en condiciones de entorpecer la investigación de la causa.
Los abogados del sospechoso, Santiago Pinto y Ricardo Camutti, brindaron ayer una conferencia de prensa, y destacaron que su defendido en todo momento colaboró con la Justicia para que se esclarezca su situación. Pinto comentó a La Opinión Austral que Núñez todavía “está sorprendido por todo lo sucedido”, pero que siempre se mostró a favor de colaborar, y por ello en dos oportunidades se presentó ante la Justicia para constituir domicilio. “Núñez quiere que se llegue a la verdad, y no le molesta que se siga investigando, porque no tiene responsabilidad”, afirmó Pinto.
Los letrados resaltaron en todo momento que el empresario no se encuentra en los campos cuando se llevan a cabo las faenas rurales (como el despacho de las cargas) ni tiene el control de las mimas, y que sólo se encarga de las tareas administrativas. Aseguran que hay un encargado que es el responsable del despacho de las cargas. Este medio pudo conocer que el encargado fue citado la semana pasada como testigo, pero no quedó detenido como los capataces, quienes se negaron a prestar declaración indagatoria. No obstante, tanto Núñez como sus empleados recuperaron su libertad tras prestar juramento de no entorpecer la causa ni viajar fuera de la provincia sin autorización judicial. Ahora se espera la decisión de la juez, si va a procesar o no a alguno de los implicados, o apuntará la responsabilidad de las denuncias de abigeato a otras personas.
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