Según los vecinos de la ciudad, las principales falencias a resolver para que el balneario se encuentre apto son los basurales en el ingreso, el mal estado del camino y la falta de iluminación.
A más de siete kilómetros de Villa Mercedes, por la ruta que va hacia la localidad de Las Isletas, un camino árido conduce hasta la entrada del balneario. La “polvareda” y los basurales conformados a los costados de la arteria parecen prolongar distancias y hacen aún menos pintoresco el paisaje.
En el dique, un panorama desértico recibe a los visitantes: los asadores de cemento están derruidos, tachos de residuos rotos y casi cubiertos por las malezas, algunos sectores se encuentran clausurados, no hay sanitarios ni luminarias.
En diciembre pasado, un grupo de vecinos autoconvocados propuso precisamente la reactivación del Vulpiani y sectores aledaños como un corredor turístico, de esparcimiento y donde se pudieran practicar deportes. Un destacamento policial, una capilla y el pavimento de los accesos al paraje completan la lista de pedidos que elevarían a legisladores comunales y de la Provincia.
“No tenemos un espacio a donde ir, tenemos que viajar a otro lugares como El Morro, La Toma, Sampacho, Achiras, teniendo un lugar estupendo”. Las palabras de uno de los vecinos, Osmar Poffo, resumieron la inquietud que los llevó a agruparse para luchar por la revalorización del lugar, actualmente deteriorado.
Por otro lado, entre las principales falencias a resolver para que el balneario se encuentre apto para el provecho de chicos y grandes, los vecinos enumeraron los basurales que se multiplican en el ingreso al balneario, el mal estado del camino y la falta de iluminación.
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