El canadiense Justin Bieber derrotó a la lluviosa noche de viernes y congregó en el estadio Mario Kempes a unas 30.000 fans, en su mayoría niñas de entre 10 y 18 años.
Rodeado por tres pantallas (una gigante en el centro trasero del escenarios y dos más pequeñas a los costados del tablado), el joven se presentó secundado por su banda, pistas y voces grabadas desparramadas por sonido de gran potencia y la contorsión de 12 bailarines dispuestos en toda la amplia puesta.
Tras un rápido saludo (“¡Hola Argentina!” ¿Cómo va? ¿La han pasado bien hasta ahora?), entonó “Catching a fire” ya sin campera, para levantar el clima de sus eufóricas seguidoras locales y también llegadas desde varias provincias vecinas.
Justin, que emula en el baile al fallecido astro pop Michael Jackson, durante el show también tocó la guitarra y la batería.
Con el imponente coro de la multitud acompañando cada tema, se sucedieron “One Time”, “Eenie Meenie”, “Somebody to love” y “Love me like you do”, con cambios de vestuario y distintas coreografías.
Al momento de entregar “One less lonely girl” (“Una chica solitaria menos”), Justin hizo subir a una adolescente del público, para cantarle la canción al oído, ante la ovación y los alaridos de las demás muchachas.
Otros hits que poblaron el recital fueron “Never say never”, “As long as you love”, “Boyfriend”, “Baby” y “Satisfaction” y redondearon una velada que las incondicionales de Bieber disfrutaron sin que la lluvia les hiciera mella.
El intérprete, de 19 años, se presentará esta noche y el domingo en el estadio de River Plate de Buenos Aires para completar la serie de presentaciones en la Argentina.
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