Más de 277.000 niños y adolescentes cordobeses son beneficiarios de AUH

Más de 277.000 niños y adolescentes cordobeses son beneficiarios de AUH

Hoy se cumplen cinco años de la puesta en marcha del decreto presidencial. En Córdoba representa una inversión anual de más de 194 millones de pesos. Fuerte impacto educativo y sanitario.

 

Hoy la Asignación Universal por Hijo (AUH) cumple 5 años desde su sanción a través del Decreto presidencial 1602/09.

De esta manera, todos los niños menores de 18 años o discapacitados sin límite de edad, cuyos padres se encuentren en situación de vulnerabilidad, reciben este beneficio para su protección social.

La asignación elevó recientemente el monto de la AUH de 460 pesos a 644, el beneficio por embarazo se elevó al mismo valor, y la asignación por hijo discapacitado de 1.500 a 2.100 pesos.

En Córdoba, como en todo el país, los números son elocuentes. En la actualidad, 277.434 niños, niñas y jóvenes cordobeses acceden a este derecho, representando una inversión anual de $194.196.692 volcados a la economía local, al consumo, pero fundamentalmente destinados a garantizar para estos sujetos de derecho una mejor calidad de vida.

Estos números representan el 8% del impacto de esta política pública a nivel nacional, que se completa con las 5.910 asignaciones por embarazo para protección social que se pusieron al pago en lo que va del año en Córdoba, y que representa una inversión del Estado en seguridad social que asciende a los $ 3.049.560.

Al respecto, Gabriela Estévez, titular de Anses Regional Córdoba, “estos números representan un aspecto del impacto transformador, al que se suman los indicadores socio sanitarios y educativos, que han mejorado considerablemente a partir de la exigencia de las constancias de escolaridad y controles de salud dentro del sistema público para que los titulares de derecho puedan acceder al cobro de la asignación”.

Vale recordar que aquellas personas que acceden a la AUH cobran mensualmente el 80% del monto total, y al año siguiente, cuando presentan las libretas con las constancias de escolaridad y salud anteriormente mencionadas, se les abona el 20% acumulado durante todo el año anterior.

Impacto socio-económico

Respecto al impacto socioeconómico, recientemente se difundió un informe realizado por la Universidad Católica Argentina (UCA) en el cual detalla la Asignación Universal por Hijo (AUH) redujo la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria, aumentó la escolarización en la secundaria e hizo disminuir el trabajo infantil.

Estas conclusiones están incluidas en el informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina, de esa casa de altos estudios.

El escrito reconoce que la AUH para el 2012 alcanzó al 29% de los hogares argentinos, que «participar del programa AUH redujo en 35% (6,9 puntos porcentuales) el riesgo de pobreza extrema en favor de la población beneficiaria».

Asegura, además, que este beneficio “redujo en casi 20% (2,6 puntos porcentuales) el riesgo de inseguridad alimentaria en la población que participa del programa».

En cuanto a los resultados en educación, la UCA señala que «estos mismos estudios mostraron un aumento gradual en la escolarización en el nivel secundario de las poblaciones participantes de la AUH en comparación con poblaciones no Beneficiarias».

Adicionalmente, el informe alega que «la AUH redujo en más de 60% (5,9 puntos porcentuales) el riesgo de no asistencia escolar en la población con participación en el programa».

En la misma dirección, se refirió al descenso del trabajo infantil: «La AUH redujo en 14% (2,4 puntos porcentuales) el riesgo de realizar un trabajo por motivos económicos en la población beneficiaria del programa», señala.

Desde Anses en tanto informaron que “si se analiza la variación en los últimos tres años, se observa por ejemplo que desde el 2012 al 2014, el pago en asignaciones universales por hijo aumentó más del 131%, mientras que en relación a las asignaciones universales por embarazo el incremento fue superior al 122%”.

Destacan, asimismo, que se trata de una conquista social que permitió sostener el consumo de los sectores populares frente a la crisis internacional de 2008.

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