Treinta y cuatro policías fueron asesinados en lo que va de 2012 en la Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires, ya sea en acto de servicio o cuando estaban de franco, lo que significa en promedio la muerte de un agente prácticamente cada 10 días.
Según la estadística, 17 de los efectivos pertenecían a la Policía Federal, 15 a la Bonaerense y 2 a la Metropolitana, mientras ocho de ellos fueron asesinadas en la Capital Federal y 26 en la provincia de Buenos Aires.
Además, del recuento de casos se desprende que 20 de esos policías fueron asesinados al ser víctimas de robos cuando estaban vestidos de civil, mientras que el resto son agentes que murieron al intervenir en algún hecho delictivo.
La cantidad de estos episodios revela también el notable incremento de policías muertos con respecto al año pasado, ya que en 2011 fallecieron en similares características 14 policías, de los cuales 8 eran federales y 6 bonaerenses.
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