“El 2011 es un año histórico de avances educacionales en Lomas”

Así lo afirmó la jefa inspectora de la Región Educativa II en un reportaje exclusivo concedido a La Unión, en el que opinó sobre las conquistas de la gestión municipal en materia educativa.
La jefa inspectora de la Región Educativa II, Ana María Casadamón, analizó la actualidad educativa de Lomas de Zamora y consideró que “la escuela pública finalmente es un eje prioritario en la gestión municipal”.

–¿Cuál es el cambio más notorio que se produjo en materia de educación en Lomas?

–Sin dudas, el acompañamiento del Municipio, que hace que hoy podamos encarar un trabajo mancomunado entre la Jefatura regional, Distrital y el Consejo Escolar. El Intendente Martín Insaurralde se puso al frente de las mejoras y tiene a la educación como eje prioritario de su gestión.

–¿Cómo repercuten estas mejoras en el aspecto pedagógico?

–Cuando los docentes no tienen que estar preocupándose por cuestiones edilicias pueden abocarse de lleno al aspecto pedagógico. El compromiso del docente siempre estuvo, pero creo que los gremios hayan tenido paritarias y estemos en un sistema en el que mejoran los sueldos permite que se aboquen a dar clases, no sólo al reclamo.

Además, coincido con los La jefa inspectora de la Región Educativa II, Ana María Casadamón, analizó la actualidad educativa de Lomas de Zamora y consideró que “la escuela pública finalmente es un eje prioritario en la gestión municipal”.

–¿Cuál es el cambio más notorio que se produjo en materia de educación en Lomas?

–Sin dudas, el acompañamiento del Municipio, que hace que hoy podamos encarar un trabajo mancomunado entre la Jefatura regional, Distrital y el Consejo Escolar. El Intendente Martín Insaurralde se puso al frente de las mejoras y tiene a la educación como eje prioritario de su gestión.

–¿Cómo repercuten estas mejoras en el aspecto pedagógico?

–Cuando los docentes no tienen que estar preocupándose por cuestiones edilicias pueden abocarse de lleno al aspecto pedagógico. El compromiso del docente siempre estuvo, pero creo que los gremios hayan tenido paritarias y estemos en un sistema en el que mejoran los sueldos permite que se aboquen a dar clases, no sólo al reclamo.

Además, coincido con losmaestros en que aumentó la matrícula escolar, de hecho, Lomas es el Distrito que aumentó en mayor proporción su alumnado, respecto del resto de los distritos que abarca la Región II.

–En la actualidad se registra un alto porcentaje migratorio de alumnado desde los colegios privados y hacia la escuela pública ¿Por qué piensa que ocurre este fenómeno?

–Se está revirtiendo de a poco la Entrevista a Ana María Casadamón tendencia. Hace muchos años ir a la escuela pública era sinónimo de excelencia académica, luego se produjo un cambio de paradigma muy notorio en el que la gente comenzó a mandar a sus hijos a colegios privados.

Finalmente, ahora estamos en condiciones de asegurar que cada vez son más los que vuelven a confiar en la educación pública. Hay muchos proyectos y programas para la inclusión educativa en primaria, secundaria y en educación especial.

Tenemos más jardines de infantes y más escuelas secundarias, esto habla de una mayor demanda. Falta todavía mucho por hacer, pero tuvimos enormes avances.

–¿Cómo influyen los programas nacionales, provinciales y municipales?

–El cambio es muy marcado, los proyectos impactan directamente en la educación de los chicos. Un ejemplo de ello es el programa Conectar Igualdad, que representa un incentivo, es una ayuda y mejora la educación.

Estamos en proceso de elevar los pisos tecnológicos, eso le dará a los alumnos y docentes la posibilidad de tener una mejor conexión.

El proyecto seguramente se extenderá a la primaria. Para muchos de los jóvenes representa el primer contacto con la tecnología y esto les abre un enorme abanico de oportunidades.

Con tan solo diez años, ya se preocupa en ayudar a los otros

Me gusta ayudar a los que más necesitan para que puedan tener una mejor vida”, sentencia Joaquín Tarrío, un nene de diez años, vecino de Lomas de Zamora, que tras una mirada tímida y una sonrisa enternecedora ya comprende la solidaridad como una parte importante de su vida.

Con la inocencia y la picardía propia de su edad, Joaquín ya se preocupa por ayudar a los que más lo necesitan y lo explica con total naturalidad: “Si hay alguien que lo necesita y nosotros lo podemos ayudar, lo hacemos para que tengan una mejor vida”.

Este pequeño lomense participa del un grupo de Infancia Misionera en la Parroquia Santa Rosa de Lima, de Lomas de Zamora. Asiste cada sábado al edificio de Alberti 152 para jugar, programar y participar de actividades solidarias.

Junto a este grupo de niños, visitan los hospitales de la zona para llevar donaciones y compartir un poco de su tiempo con las personas y chicos que padecen algún tipo de enfermedad.

Tal vez para muchos parezca sorprendente que los chicos también fomenten el espíritu solidario y el compromiso para ayudar es una constante.

“Cuando vamos al hospital visitamos a los chicos, hablamos con ellos, jugamos, tratamos de distraerlos”, cuenta. Joaquín cursa el sexto grado en la escuela Sagrada Familia y hace un año participa en Infancia Misionera.

Sus acciones son reconocidas en la escuela y, como no puede ser de otra manera, sus maestras y compañeros lo apoyan constantemente en sus actividades solidarias.

A la hora de darle una mano a los que menos tienen, no existe el materialismo y el pequeño Tarrío no duda en compartir sus juguetes con los chicos que están internados: “Buscamos donaciones y se las llevamos, está bueno porque los chicos se ponen re contentos y nos agradecen, y eso es una gran alegría para mi”.

Si bien la timidez aflora, a la hora de contar sus actividades escapa de las risa llena de vergüenza y asegura: “Cuando voy a hacer las actividades solidarias no me da vergüenza, me pone muy contento ir a visitarlos y ayudar a quienes lo necesitan”.

Parece sorprendente que a tan corta edad un chico tenga vocación solidaria y se preocupe por ayudar a otros. En su relato se percibe la inocencia y la naturalidad de un chico que no comprende la magnitud de sus acciones.

Su mamá Andrea decidió apoyarlo en esta inquietud y lo envió a Infancia Misionera para que pueda canalizar esta característica de su personalidad: “Quise apoyarlo porque me parece importante que tome conciencia.

Cuando los chicos toman contacto con otras realidades entienden todo de otra manera. Cada vez que hacen alguna actividad de estas características vuelve feliz.

Le encanta juntar cosas para llevar y eso es muy importante”. Es que Joaquín, con tan solo diez años, ya aprendió que ayudar, no es solo asunto de grandes.

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