En 2006, Marcelo Cil no tenía dinero para ser embargado ni para pagar impuestos

En 2006, Marcelo Cil no tenía dinero para ser embargado ni para pagar impuestos
El exsecretario de Asuntos Municipales de la Provincia y actual director del Coppaus, Marcelo Cil, quien está acusado de enriquecimiento ilícito, se presentó ayer voluntariamente ante el fiscal de Delitos Económicos Complejos, Guillermo Akemeier.

El funcionario llevó una carpeta con la justificación de su patrimonio y las escrituras de las propiedades que adquirió en los últimos años. Sin embargo, no dio mayores detalles sobre las acusaciones que pesan en su contra y se limitó a acusar una “campaña mediática por cuestiones políticas”.

Minutos después, la parte demandante en la causa por el supuesto enriquecimiento ilícito del funcionario urtubeycista presentó ante la Justicia una ampliación de denuncia en la que aportó una serie de pruebas que demostrarían que, al menos hasta el 2007, Marcelo Cil no tenía dinero “ni para ser embargado ni pagar los impuestos de su casa”.

El denunciante Carlos Saravia aseguró, en diálogo con El Tribuno, que se presentó para ampliar la denuncia “porque estoy sospechando que van a tratar de salvarlo (a Cil)”.

Más pruebas

Saravia aportó nuevas pruebas a la causa entre las que se cuentan impresiones de una página de Facebook, que espera que prueben los viajes por el mundo del funcionario de Urtubey y su familia; las actuaciones en el trámite de su divorcio, que prueban que posee más del doble de los bienes que declaró a principios de año; una causa penal en la que le embargaron bienes muebles porque no tenía inmuebles, y hasta una ejecución por no pagar impuestos municipales.

“En primer lugar aporté algunas impresiones extraídas de Facebook que prueban una serie de viajes donde se lo ve en España. Hay otra de un viaje de junio de 2011 tomando un tren a San Petersburgo, otra yendo de Rusia a Londres y una más en Playa del Carmen. Estas impresiones las hice llegar para demostrar que sí estuvo fuera del país”, señaló.

El abogado y dirigente radical informó que “también presenté una copia de los trámites de divorcio que tienen lugar en el Juzgado de Familia 5 (expediente N§ 2-387316/12). En él aparece el acuerdo de distribución de bienes, con bienes que Cil no incluyó en su declaración jurada”.

Sobre este punto, el funcionario justificó la no inclusión de todos sus inmuebles aduciendo que declaró solo los que le tocaron en la división de bienes de su divorcio. Sin embargo, la declaración jurada fue presentada antes de que se realice la división de bienes. Además, en el convenio de distribución de bienes con su esposa, a Cil le tocaban -efectivamente- dos inmuebles: el de Parque La Vega y el de La Calderilla. Pero Cil declaró ente el Escribano de Gobierno los inmuebles de Tres Cerritos y La Calderilla.

Una condena

Por tra parte, Saravia incluyó en su ampliación de denuncia “el expediente de la Cámara del Crimen N§ 2 (expediente 16045/06), en la que entre 2006 y 2007 fue enjuiciado y condenado a un año de prisión en suspenso por lesiones graves y a pagar una indemnización de 20 mil pesos. Sin embargo, él (Cil) no pagó y lo embargaron, pero como no tenía inmuebles a su nombre solo le pudieron aplicar trabas sobre sus bienes muebles”. En esa causa Cil fue condenado por pegarle un codazo en el rostro a otra persona durante un partido de fútbol que disputaba en el torneo de Los Profesionales en La Loma. Como consecuencia de la agresión, el damnificado tuvo un corte muy profundo en uno de sus pómulos, lo que lo incapacitó para trabajar durante más de un mes.

Finalmente, Saravia aportó “una ejecución por impuestos municipales impagos en contra de la exmujer del funcionario urtubeycista (expediente 1116/4). La deuda es del año 2004, lo cual acredita que en esa época Cil no tenía ni para pagar impuestos”, aseguró.

Renunció a la Secretaría porque estaba cansado

El exsecretario de Asuntos Municipales y actual presidente de la Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico, ayer a la mañana se presentó de manera espontánea en la Fiscalía de Delitos Económicos, a cargo de Guillermo Akemeier, para presentar documentación y justificar su actual patrimonio.

Allí entregó pruebas en las que, según asegura, no se enriqueció ilícitamente. Cil aclaró sobre sus bienes y dijo que trabajó toda su vida para comprar las 5 propiedades que actualmente posee.

“No soy ningún vago”, afirmó, y dijo que “hay que diferenciar las denuncias mediáticas de las judiciales” porque hay una campaña en su contra. Por otra parte, y pese a haber asumido como presidente de la Comisión de Preservación del Patrimonio, reconoció que renunció a la Secretaría de Asuntos Municipales porque estaba cansado y no podía estar “ciento por ciento dedicado al cargo”.

En su primera declaración a la prensa luego de presentar papeles en la Fiscalía, Cil dijo que “desde el año 1996 hasta la fecha, en lo que respecta a calidad de vida, ha variado muy poquito. Fui mejorando, lógicamente, como cualquier persona que trabaja desde los 18 años, a los 45 seguramente está mucho mejor que a los 18”. Por otra parte, aclaró que desde 1996 viaja a EEUU, “es un estilo de vida que siempre tuve”, afirmó. Con respecto a su traspaso de cargo y función en el Gobierno provincial, Cil expresó que “Urtubey no me pidió que renuncie, yo lo hice porque me sentía y me siento cansado de estar 5 años en la misma función”. Además, dijo que siempre se siente respaldado por Urtubey, “él nunca deja de lado a nadie”, afirmó.

Sobre las declaraciones juradas, se justificó diciendo que la última que presentó fue en el 2012.

“Actualmente tengo un sueldo de 17 mil pesos. En el 2006 cobraba en el club Gimnasia y Tiro 3 mil dólares, y todo este tiempo fui invirtiendo en ladrillo”, afirmó.

Finalmente, aclaró que hizo una declaración voluntaria ante Akemeier, sin preguntas de por medio, sobre sus propiedades. Akemeier es un fiscal que se caracteriza por su disciplinado alineamiento con las directivas del Gobierno provincial.

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