El espectáculo para mostrar la puesta en valor del castillo San Carlos se realizó este sábado en el tradicional paseo concordiense. Este lunes arrancan las visitas guiadas.
El castillo San Carlos es un ícono cultural y arquitectónico que forma parte del patrimonio histórico de la Capital del Citrus. En función de ello, el propósito de la intervención fue recuperar la memoria y preservar lo construido, consolidando estructuralmente el centenario palacio (fue levantado entre 1886 y 1888) sin generar elementos extraños a esa idea.
Luego del show de luces, las personas se trasladaron a la ladera del Castillo donde estaba emplazado el escenario.
Participaron de los festejos el intendente Gustavo Bordet, el ministro de Turismo, Hugo Marsó; el senador provincial, Enrique Cresto; el presidente de Cafesg, Daniel Bes; el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Bernardo Salduna; la embajadora de Nicaragua, Norma Moreno Silva; el consejero Económico de la embajada de Cuba, Jorge Riquel Valdes; el representante de empresas cubanas en el exterior, Padrón Suárez; entre otras autoridades provinciales y municipales.
Visitas y preservación del edificio
A partir de este lunes, comenzarán a realizarse las visitas guiadas al Castillo, con un horario especial de 11 a 18; y a partir del martes y el resto de los días el horario será de 9 a 12 y de 15 a 18.
A partir de esta obra de Comisión Administradora para el Fondo Especial del Salto Grande –en la que se invirtieron 4,3 millones de pesos– se generó un sistema de recorridos, de manera tal que el visitante tendrá ahora un itinerario pautado previamente. Ya no se podrá circular libremente por cualquier lugar como sucedía antes del comienzo de los trabajos, lo cual contribuyó al deterioro de la estructura del Castillo, construido a fines del siglo XIX.
Las pasarelas estáticas de metal que conforman estos recorridos tienen la característica de ser reversibles, es decir que si se decidiera retirarlas no habría inconveniente alguno, pues no existen bases de hormigón ni nada que obligue a hacer ningún tipo de demolición.
El proyecto incluyó además una limitación de los accesos al Castillo con paños vidriados, con el fin de generar el menor impacto visual posible.
Un párrafo aparte merece la reconstrucción del piso en damero del patio de la entrada principal, tal como fue construido hace más de 125 años



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