“El gas seguirá siendo el principal componente de nuestra matriz energética”

“El gas seguirá siendo el principal componente de nuestra matriz energética”

Vaca Muerta configura, según Daniel Redondo, una apuesta nacional basada en las perspectivas de protagonismo asegurado para el gas natural.

Pero su desarrollo sólo será viable, advirtió el funcionario, en el marco de un clima de negocios positivo y predecible. Los sectores petrolero y de refinación son muy importantes para la Secretaría de Coordinación de Planeamiento Energético del Ministerio de Energía y Minería de la Nación. Así lo afirmó quien hasta julio fue el titular de la cartera, Daniel Redondo. “Tratamos de escuchar y de hablar con todos los actores. 

No siempre estamos de acuerdo con lo que nos dicen, pero creemos que el diálogo es clave para promover el mejor futuro del país”, manifestó el funcionario.Según sus palabras, el objetivo de este Gobierno no es la autosuficiencia energética ni la soberanía, sino asegurar el suministro para una nación en crecimiento y –al mismo tiempo– reducir el impacto sobre el medio ambiente. “Hoy somos netos importadores de prácticamente todo (desde gas licuado y productos refinados y petroquímicos hasta gas natural). Y no podemos aspirar a crecer si no estamos en condiciones de suministrar el 100% de la energía que necesitamos. Pero no se puede hablar de energía sin mencionar el impacto ambiental”, aseguró.

En diciembre de 2015, destacó, se inició el camino hacia una transición energética que involucra directamente al segmento petrolero y que va a trascender el mandato presidencial de Mauricio Macri. “Vamos hacia una normalización de los mercados energéticos en los que se realizan contratos entre productores y consumidores sin intervención del Estado. Los precios tenderán a reflejar los costos de la producción”, prometió. En ese contexto, señaló que el desarrollo de Vaca Muerta es una apuesta nacional. “Su puesta en valor tiene foco en el gas, que es hoy y seguirá siendo por un largo tiempo el componente más importante de la matriz energética de la Argentina”, aventuró.

Para que haya más inversión, acotó, el clima de negocios debe ser positivo y predecible. “Por eso estamos trabajando tan firmemente en materia de negociaciones laborales, precios atractivos e importación de insumos”, justificó.Proyecciones clave

En base a las estimaciones de la Secretaría de Coordinación de Planeamiento Energético, para 2030 la demanda de energía local trepará desde 80 millones de toneladas equivalentes de petróleo (tep) a unos 118 millones de tep. “A partir de los resultados del Plan RenovAr, creemos que podremos cumplir con los objetivos de la denominada ‘Ley Guinle’. Así, en los próximos 14 años las energías renovables reemplazarán buena parte de las fuentes fósiles”, vaticinó Redondo. En cuanto al consumo de combustibles, indicó, se espera un cierto aumento fundamentado en el crecimiento del parque automotor.“No obstante, este incremento no será tan marcado como en los últimos 15 años porque también proyectamos una mayor eficiencia en las nuevas unidades y una gradual electrificación de la demanda”, añadió.Redondo 

“No podemos aspirar a crecer si no estamos en condiciones de suministrar el 100% de la energía que necesitamos. Pero no se puede hablar de energía sin mencionar el impacto ambiental”En la actualidad, puntualizó, la Argentina está produciendo alrededor de 500.000 barriles anuales de crudo, lo que habla de una profunda caída de la oferta. “Aguardamos que esta tendencia se revierta a partir de la influencia no convencional. Para 2030, calculamos que la producción se situará entre los 700.000 y los 800.000 barriles, con un 50% de participación no convencional”, auguró. 

Cambios significativos

A criterio de Redondo, el gran desafío del segmento de la refinación estriba en adaptarse y crecer. “Adicionalmente, tendrá que renovar en forma continua la licencia social para operar”, comentó. 

Deben esperarse, insistió, cambios significativos en la demanda futura, con un aporte progresivo de nuevas fuentes y un mandato generalizado para reducir los contaminantes. “También se vislumbran modificaciones en la calidad de la alimentación de las refinerías, lo que implicará un proceso de conocimiento tecnológico y una inversión privada para mantener la capacidad actual y asegurar una escala económica que permita operar en el largo plazo”, aseveró.Para culminar su exposición, citó ante los empresarios presentes en la cumbre las palabras del expresidente Arturo Frondizi, quien decía que los argentinos estábamos atrasados en la tarea común de construir una gran nación. “Cada uno de nosotros tiene responsabilidad por el éxito o el fracaso de la labor que nos hermana. Nosotros los exhortamos a asumir la responsabilidad personal de hacer la Argentina que soñamos”, concluyó.

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