En un día se recuperaron más de 4 mil kilos de residuos para reciclar

En un día se recuperaron más de 4 mil kilos de residuos para reciclar

Unos 500 vecinos de la ciudad contribuyeron en la campaña. El evento fue organizado por una empresa social sustentable que ofrece lo rescatado a las fábricas, para que produzcan a partir de los materiales recuperados. 

La conciencia ambiental cada vez pisa más fuerte en la ciudad, sobre todo las nuevas generaciones buscan no descuidar al medio ambiente y apuestan a iniciativas para que se recupere, tras el extenso terreno que ganó la contaminación ambiental en las últimas décadas.

 

Joaquín Aranda, un santafesino de 26 años, fundó Eco Store —iniciativa de productos fabricados a partir de material reciclado—, y junto a Leonel Mendez, referente de Integral Reciclados, y Hernán Franco, director de ONG Impacto, llevaron adelante una campaña para que los vecinos acerquen los residuos secos (plásticos, cartón, papel, vidrio, aluminio, etc) y los materiales sean ofrecidos a fábricas de Santa Fe, y alrededores, para que sean reutilizados y retomen el circuito productivo.

 

“Lanzamos esta campaña de recuperación de residuos el sábado pasado (por el 20/06). Lo que se hace con los residuos es, básicamente, reintroducirlos en los esquemas productivos para que otras fábricas los utilicen como insumos”, explicó Aranda en diálogo con El Litoral y sostuvo: “Somos un emprendimiento privado que lo que hace es evitar que los residuos terminen en la calle, enterrados o incinerados, dándole segunda vida y entendiendo que no es basura sino que son recursos”. 

 

Reutilizable. Todo lo que se reunió fue destinado a empresas productivas para que reutilicen el material, así no se transforma en basura, y en consecuencia, contaminación. Foto: Gentileza

 

Evitar el “úselo y tírelo” 

 

—¿Cuántos kilos recuperaron en esta primera campaña?

 

—Recuperamos 4.596 kilos, todo eso la gente lo trajo bien separado por material. Vinieron 500 personas, en un momento eran cuadras de autos y camionetas. Todos vinieron con barbijo y se comportaron de gran forma.

 

—¿Qué recorrido hacen esos residuos hasta ser devueltos al sistema productivo?

 

—Separamos todos los residuos en distintas áreas según el material. Luego, con un camión se llevó lo recuperado a Integral Reciclado para separar, pesar, acopiar y enfardan. Para después vender, por ejemplo el papel a una empresa que produzca a partir de ese papel, o a una empresa que produce botellas de plástico se le ofrece el PET (polyethylene terephthalate, denominación en inglés). Se le comercializan los que son los residuos que la gente va generando y nosotros queremos evitar que se conviertan en basura. 

 

 

—Esta acción promueve a una reducción de daño ambiental ¿no?

 

—Claro, porque no es lo mismo una empresa que produce con plástico virgen, que con un plástico reutilizado, ya que utilizan menos agua, energía, se producen menos desechos, y demás.

 

El concepto de errado de la “basura”

 

“Erróneamente le llamamos basura, pero la basura es un concepto que en realidad el ser humano inventó. Lo que se convierte en ‘basura’ es lo que no se puede recuperar y el 96% de los residuos si se separan correctamente, se pueden recuperar”, analizó el joven y ejemplificó que con el material orgánico —cáscaras de frutas y verduras, yerba— se pueden hacer compost y transformarse en abono para la tierra; y lo sólido y seco reinsentarlos en el esquema productivo.

 

—En el último tiempo hay una gran cantidad de jóvenes que se sumaron a esta conciencia ambiental ¿Qué análisis haces?

 

—Esto llegó para quedarse y es una cuestión generacional, una generación que viene con otro “chip”, puesto en el cuidado de todo lo que lo rodea, queremos vivenciar absolutamente todo y apreciar la naturaleza. Salvaguardamos nuestro entorno y lo cuidamos como un todo. De 10 personas que entran a nuestro local, cinco son menores de 22 años. Ahí te das cuenta que los jóvenes tienen un concepto o filosofía de vida de no querer “cagarse” en el futuro.

 

—¿Qué aprecias del comportamiento de la gente hacia la contaminación?

 

—La gente se cansó de ver basura en la calle y está tan informada que se cansó de ver como las autoridades, las empresas y ciudadanos con desidia, no cuidan realmente lo que nos rodea.

 

LOS 4.596 KILOS RECUPERADOS, EN DETALLE

Botellas de amor: 1.800 kg

Papel: 1.500 kg

Vidrio: 650 kg

Cartón: 350 kg

Plásticos: 240 kg

Chatarra: 30 kg

Tetrabrik: 18 kg

Aluminio: 8 kg

¿Qué pasa con los residuos de la ciudad en pandemia?

 

La Municipalidad informó, tras decretarse la cuarentena a nivel nacional, como medida preventiva, que todos los residuos domiciliarios sean trasladados para su disposición final en el relleno sanitario. “El material separado en origen en los domicilios hoy no puede considerarse inocuo, por lo cual, en el marco de la pandemia, el método correcto de eliminación es su disposición final en el relleno sanitario”, argumentaron desde el gobierno local.

 

Uno de los fines de esta decisión era preservar a los trabajadores de la Planta de Clasificación del Complejo Ambiental de Santa Fe, evitando que el material proveniente de la separación de residuos en domicilios, que podría llegar a estar contaminado, se ponga en circulación en el proceso de recuperación. Recientemente se sumaron nuevas campanas a las ya ubicadas en diferentes puntos de la capital provincial, para depositar el material limpio y seco: de color anaranjado para papel y cartón, y de color azul para metal plástico y vidrio.

 

“Recolectar este material seco lleva un tiempo importante y, una vez que llega a la planta, es detenido 72 horas antes de abrirse. Esto hace que el virus, en caso de estar presente, ya esté desactivado, de acuerdo a la OMS. Así se puede trabajar con mayor seguridad”, resaltó Edgardo Seguro, secretario de Ambiente del municipio.

 

Ante esta situación de disponer la mayoría de los residuos sin separación en el relleno sanitario (salvo los dispuestos en las campanas), Aranda criticó: “Para evitar toda esta locura, pensar que generamos 1,03 kg per capita por día de residuos, es decir unas 500 toneladas de residuos que se entierran en el relleno sanitario, no es poca cosa”. Respecto a las condiciones laborales de los trabajadores de la planta de reciclado, dijo: “Para darse una idea, hasta hace poco (antes de que empiece la pandemia) la gente de la cooperativa del relleno sanitario no tenían ni guantes para agarrar los residuos”. 

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