Melchiotti, de Edesur: "La tarifa de electricidad tendría que haber aumentado 8% en agosto"

Melchiotti, de Edesur:

Nicola Melchiotti, es el country manager del Grupo Enel, la empresa italiana dueña de Edesur y de las generadoras eléctricas Costanera, Dock Sur y El Chocón. En una entrevista con LANACION, el ejecutivo italiano indicó que la demanda de electricidad cayó 6% interanual en el acumulado del año. "El 90% de los clientes paga $1500. Las tarifas todavía siguen siendo las más bajas de la región", señaló.

El Gobierno decretó el mes pasado que el componente de distribución de las tarifas de luz también se mantendrá congelado hasta fin de año. Si se hubiera aplicado un incremento, tendría que haber sido del 25%, dice el ejecutivo, que hubiera impactado en un 8% en la boleta final, ya que también está incluido el costo de la generación y los impuestos. "No se tendrán grandes impactos de un día para otro [en el servicio], pero con una inflación del 55%, de aquí a una situación en la que habrá problemas, estamos hablando de poco meses", señaló.

Además remarcó que el grupo invirtió en el año 100 millones de dólares en Edesur para mejorar la calidad del servicio. "De la Argentina no nos hemos llevado un centavo. Cuando leemos o escuchamos algunas declaraciones de que nos hemos llevado la plata nos molesta mucho", indicó, en relación a las declaraciones que hizo la semana pasada Sergio Massa sobre que Enel, "familia amiga del Presidente Macri", no invierte en el país.

-¿Cómo está la situación del servicio de elctricidad?

-El servicio está bastante bien. Las inversiones que hemos realizado en los últimos tres años están dando resultados. De hecho hemos tenido en los últimos meses el récord de menos cantidad de cables fuera de servicio, lo hemos bajado a casi cero. Las reclamaciones de clientes bajaron un 20% en relación al año pasado. Obviamente la coyuntura macroeconómica y el congelamiento tarifario han cambiado las expectativas para los próximos meses. Tenemos menos recursos de los que pensábamos tener y eso afecta lo que uno puede hacer.

-¿Cuántos recursos menos tienen?

-Las tarifas están congeladas, así que por el momento no hay menos. Pero cada mes hay una inflación del 4% que come el margen. Nuestros costos suben a la par de varios índices, algunos están en dólares, como los cables que compramos, y otros están indexado por las paritarias. En un año tenemos un 50% más de costos y no sabemos cuándo será el próximo incremento tarifario.

-¿Cuánto tendrían que haber aumentado las tarifas?

-En agosto tendrían que haber aumentado por el recupero de inflación del último semestre. Tendría que haber sido un 25% en la parte de distribución, que impactaría en un 8% en la tarifa del cliente total.

-¿Qué harán al respecto? ¿Van a bajar inversiones? ¿Cómo es el panorama?

-El panorama es complicado, estamos preocupados. Dos terceras partes de los recursos que recibimos por el pago de tarifas se lo lleva Cammesa [la empresa con control estatal encargada del despacho de energía]. La tercera parte está destinada a sueldos fijos de los empleados, a un ecosistema de pymes que trabaja con nosotros en las calles para hacer las obras y a inversiones físicas que hacemos en cada subestación. Al recibir menos recursos hay que cortar alguna de estas tres cosas. Hubo que ajustar un poco el plan de mantenimiento y de inversiones de acá a fin de año. No se tendrán grandes impactos de un día para otro, pero con una inflación del 55%, de aquí a una situación en la que habrá problemas, estamos hablando de poco meses.

-¿Esto lo hablaron con el Gobierno?

-Sí, la decisión de cómo actualizan la tarifa no es empresarial, es una decisión política. Nuestra parte está en decir por cada tarifa que nos dan cuál es la calidad de servicio que podemos ofrecer. Lo que no vale es decir que la tarifa puede bajar o volver atrás manteniendo la calidad del servicio. Eso sería un mito.

-¿En qué estado está la creación del Ente Metropolitano Regulador del Servicio Eléctrico (EMSE)?

-El traspaso a la Ciudad y Provincia está a punto de perfeccionarse. Esperamos que se pueda realizar pronto.

-¿Hay posibilidades de que no se concrete el traspaso?

-Todo puede ser en este país. No sé. En este momento tenemos señales de que todo está yendo para adelante.

-¿Cómo cambia el panorama para la empresa que haya mayores chances de que vuelva al poder un gobierno que en el pasado fijó las tarifas?

-Nosotros trabajamos con todos los gobiernos y con las reglas que nos dan. Las reglas de juego en este momento están definidas por la RTI [revisión tarifaria integral] y no vemos señales de que se rompa. Luego obviamente hay una decisión política como siempre y trabajaremos en el marco político que nos den. En los años anteriores hemos demostrado una gran responsabilidad al quedarnos en el país, invirtiendo y operando en marcos regulatorios y políticos muy complicados. En esta fase de normalización del sector eléctrico, en lugar de aprovechar y repatriar dividendos, hemos reinvertido todo. De la Argentina no nos hemos llevado un centavo. Cuando leemos o escuchamos algunas declaraciones de que nos hemos llevado la plata nos molesta mucho. Nosotros estamos en toda la cadena de valor, además de distribución tenemos generación e interacción con los clientes. Nuestras generadoras Costanera, Dock Sur y El Chocón generaron dividendos en estos dos años y todo ha sido reutilizado en Edesur para acelerar el proceso de normalización de estos años, en los cuales la suba tarifaria ha sido más lenta de lo que estaba pactado. A pesar de eso hemos acelerado las inversiones en Edesur, porque pensamos que los argentinos merecen una calidad del servicio mejor de la que tienen actualmente. Eso ha sido con dinero de los accionistas. El grupo ha puesto este año en Edesur 100 millones de dólares.

-Hace unos meses, Enel presentó los resultados financieros y tuvieron un incremento en sus ingresos producto del aumento de tarifas, ¿eso se reinvirtió todo?

-Edesur no está ganando nada. Edesur está reutilizando toda la caja que tiene para inversiones. A nivel contable, se ha limpiado el balance que ha quedado de los últimos 15 años, en el cual se acumularon cosas que nunca se limpiaron, y que con la inflación se vuelven más grandes. Con el acuerdo del traspaso del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) al EMSE, firmado en mayo, se pudieron limpiar cosas históricas del balance. Pero no entró un peso. Son intercambio de papeles. De hecho, cuando se limpian balances hay una ganancia que genera mayor pago de impuestos, hay una salida de caja de la empresa. Edesur no ha generado ni un centavo. Al contrario, se invirtieron 100 millones de dólares. Por eso la molestia cuando dicen que nos llevamos la plata.

-¿Hay posibilidades de que vendan Edesur?

-Nosotros tenemos la visión empresarial de que al ser grandes podemos contribuir al desarrollo del sector energético. Si nos quedamos solo en generación o en distribución, eventualmente se genera un conflicto de interés o una visión más acotada que para un jugador tecnológico como nosotros es limitada. Nos encanta estar en todos lados, porque en lugar de pelear por nuestro interés, contribuimos al desarrollo del sistema y es ahí donde damos nuestra contribución. Estratégicamente no es bueno para nosotros quedarnos solo con un pedacito, no somos especuladores. Entramos en un sector y lo llevamos adelante durante décadas, que es lo que hemos hecho en la Argentina desde 1992.

-¿Piensan quedarse en la Argentina entonces?

-Sí, no hay ningún plan de salir de la Argentina. Hemos estado en épocas complicadas como país y también como empresa y seguimos de manera responsable gestionando cada día lo que tenemos. No podemos hacer milagros y bancar los insultos que nos dicen que nos estamos llevando la plata, porque no es correcto.

-Hace unos días, la Secretaría de Energía canceló una deuda que tenía con las generadoras.

-Sí, entramos a través de una compensación de cuentas, que es parte de la limpieza contable. No salió un centavo del Gobierno así que no nos entró plata. Limpiamos cuentas contables y estamos haciendo inversiones.

-La provincia de Buenos Aires mantenía una deuda con Edesur por el pago de electricidad en las villas, ¿eso se saldó?

-No, estamos en juicio con la provincia. Nos deben desde 2011 alrededor de $2000 millones. Para que se concrete el traspaso del ENRE al EMSE, parte de esta deuda se tiene que saldar. Creo que la gobernadora está encontrando un arreglo para que Nación pague una parte. En relación a los barrios carenciados, la tarifa soporta también la normalización en estos lugares, que son una de las grandes tareas que quedan pendientes para los gobiernos de aquí en adelante. Estimamos que son 400.000 personas que habría que normalizar, que son todos los que viven en barrios y no pagan tarifas porque no tienen un medidor. Pero para poner un medidor hay que invertir, y para ello tiene que haber tarifas.

Coment� la nota