Chisporroteos entre chaqueños y correntinos por el coronavirus

Chisporroteos entre chaqueños y correntinos por el coronavirus

Los gobernadores de Chaco, Jorge Capitanich, y Gustavo Valdés, de Corrientes sostienen un intenso enfrentamiento en relación a las responsabilidades por la circulación del Covid-19 en la región, enfermedad que ya causó cuatro muertes en tierras chaqueñas.

En esta pelea, el mandatario chaqueño sostiene que en Corrientes no se busca investigar quiénes son los afectados y así darles contención y evitar la expansión de la enfermedad. En tanto, el correntino dice que en el Chaco la situación se les fue de las manos y que debido a eso el virus llegó a Corrientes.

La polémica radica en que entre ambas orillas existe tránsito permanente. El puente interprovincial Manuel Belgrano es la vía por la que circulan los correntinos que trabajan o estudian en Resistencia, y por la que se desplazan los chaqueños que realizan actividades en Corrientes.

El pleito inició porque, mientras en Resistencia se comunicaban cifras de cantidad de infectados por Covid-19, en Corrientes aseguraban que la enfermedad no circulaba entre ambas ciudades.

Entonces, Nicolás Ivancovich, ministro de Salud del Chaco dijo: “Corrientes no asumió sus casos de coronavirus simplemente porque no busca el virus como debería hacerlo”.

En respuesta a esto, Carlos Vignolo, ministro secretario general de la Gobernación de Corrientes dijo: “No se nos pasa por la cabeza esconder información sobre el coronavirus”; y el ministro de Salud, Ricardo Cardozo, tachó de “irresponsable a su par de la otra orilla”.

Luego de esto, las aguas parecieron calmarse, pero nuevamente se agitaron. Esta vez el cruce fue protagonizado por los gobernadores.

En este capítulo, el primer golpe fue lanzado por Gustavo Valdés quien ordenó a que todos los médicos correntinos que trabajen en Chaco permanezcan obligatoriamente en cuarentena. Esto derivó en presentaciones judiciales porque los galenos correntinos no ven razón por las que se les prohíba ir a trabajar.

“Hace varios días ya, dimos licencia obligatoria a todo el personal de la administración pública que tiene domicilio en el Chaco, de manera que evitemos el contagio de poblaciones. Lamentablemente, el Chaco no tomó las mismas medidas que tomamos nosotros de darle licencia al personal de su salud pública que tiene domicilio en Corrientes, los siguió convocando y hoy tenemos esta consecuencia”, tiró Valdés.

“Son 70 médicos que van y vienen, entendemos la situación de Chaco, pero tenemos la obligación de preservar la salud de los correntinos", explicó Valdés.

La respuesta de Capitanich fue que la decisión de Valdés perjudica gravemente al sistema de salud chaqueño y anunció que le iniciará acciones judiciales.

Esta situación fue advertida a Capitanich por parte de dirigentes de la Asociación de Clínicas y Sanatorios y de colegios profesionales como Federación Médica, quienes remarcan el tremendo impacto en la capacidad de atención de muchos servicios sanitarios por esta reducción de personal.

La determinación del mandatario correntino fue considerada "absolutamente irracional", pues ni siquiera parte de un examen previo que indique si –efectivamente– algunos de esos profesionales pueden ser portadores del Covid-19.

Asimismo, el reclamo a Valdés fue que la firmeza que tuvo en esta situación no la tuvo con una importante cantidad de habitantes de la capital correntina que regresan de vacaciones por países europeos, e ingresan desde Foz do Iguazú, Brasil, utilizando ese aeropuerto como salida hacia países más lejanos.

Y así, mientras los funcionarios intercambian acusaciones y amenazas, en Chaco ya hay confirmados 62 casos, entre ellos, 4 muertos. En Corrientes reconocen sólo 11, pero seis de ellos serían médicos, lo que significa que pudieron haber contagiado a sus pacientes y a su entorno.

En lo que respecta al Nordeste, en Formosa no se registran casos; mientras que en Misiones se detectó uno que está en tratamiento y existe un fallecido.

En Corrientes se carecen de medios para conocer la cantidad real de contagiados. En el Chaco aumenta la cantidad de enfermos y ya hay muertos. Los políticos cruzan acusaciones y la gente correntina quiere dinamitar el puente interprovincial.

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