Abusos sexuales de uniforme en EE UU

Barack Obama convocó a los jefes militares por un fenómeno creciente en la fuerza.

El presidente estadounidense Barack Obama convocó en la Casa Blanca a los responsables del Pentágono para expresar la alarma por el creciente fenómeno de los abusos sexuales entre militares en las fuerzas armadas de ese país.

Se trata de "crímenes vergonzosos y escandalosos", pero también "peligrosos" para la seguridad nacional, expresó Obama, quien reclamó que es necesario –"y una prioridad"– intervenir con determinación.

Como evidenciando la urgencia del problema, mientras Obama manifestaba sus quejas, surgió que un oficial que conducía un programa para la prevención de los abusos sexuales entre militares fue removido de su cargo y arrestado por violencia contra su ex esposa.

Es la tercera vez en tres semanas que Obama se refiere al tema. También otros dos oficiales que conducían un programa similar para la prevención de abusos sexuales fueron acusados en los últimos días por delitos de carácter sexual.

Desde hace semanas la alarma continúa subiendo. En particular luego de que el Pentágono informó que en el 2012 las denuncias reunidas en las fuerzas armadas por delitos sexuales fueron 3374, en neto aumento respecto a las 3192 de 2011.

En el 88% de los casos, las víctimas son mujeres, mientras que los agresores son en el 90% de los casos hombres.

Sobre la base de estas cifras, un reciente estudio del Departamento de Defensa afirma que en total los casos podrían ser en realidad casi 26 mil, con un significativo incremento respecto a los 19 mil estimados el año anterior. En las fuerzas armadas estadounidenses hay unos 205 mil mujeres, cifra que sube a los 360 mil si se considera la reserva.

Es un problema que concierne "al núcleo de la eficiencia" de las fuerzas armadas, porque mina "la confianza" entre "nuestros hombres y mujeres en uniforme de trabajo como un equipo", y "hará a nuestras fuerzas armadas menos eficaces de lo quepodrían ser", subrayó Obama en la reunión.

Así lo indicó ante el secretario de Defensa, Chuck Hagel; el jefe de Estado Mayor, Martin Dempsey; y los responsables del consejo para la Seguridad Nacional.

Obama dijo además que es importante "crear un ambiente" donde las víctimas se sientan aseguradas de que denunciando a sus agresores no deberán temer represalias o ataques a su carrera.

El jefe de la Casa Blanca agregó que a partir de ahora Hagel dedicará al menos una reunión a la semana a esta situación.

Obama advirtió que el problema no puede ser resuelto con "una bala de plata", y que será necesario "un esfuerzo prolongado,por un cierto período de tiempo". «

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