La fábrica que la marca de ropa deportiva Topper tiene en Tucumán paralizó su actividad esta semana. Es por exceso de stock. Ya encaró dos tandas de despidos por la crisis de consumo. Esta semana licenció a sus casi 1200 empleados.
La fábrica que la marca de ropa deportiva Topper tiene en Tucumán paralizó su actividad esta semana. Es por exceso de stock. Ya encaró dos tandas de despidos por la crisis de consumo. Esta semana licenció a sus casi 1200 empleados.