La intendenta de Salta Capital, Bettina Inés Romero, no logró dar puntada con hilo: bajó en las encuestas, se peleó con los gremios, con el Gobernador y el Concejo Deliberante; las pocas obras realizadas fueron desastrosas, renunciaron muchos funcionarios, cambió su estructura, se desapareció durante la pandemia, se olvidó de los barrios y ahora llega la temporada de lluvias e inundaciones.