La empresa Alijor, que elabora los panificados La Salteña, rechazó que vaya a cerrar sus puertas y despedir trabajadores, pero reconoció un conflicto laboral con sus empleados por atraso en el pago de salarios.
La empresa Alijor, que elabora los panificados La Salteña, rechazó que vaya a cerrar sus puertas y despedir trabajadores, pero reconoció un conflicto laboral con sus empleados por atraso en el pago de salarios.