Los pronósticos de altas temperaturas y escasas lluvias para lo que queda del año, tanto en la provincia como en el resto del país, encendieron las alarmas y derivó en acelerar diversas gestiones a fin de continuar con un servicio de provisión de agua estable en Puerto Iguazú, siempre y cuando finalicen las obras de la nueva toma de agua del río Iguazú, la ampliación de la toma de agua del arroyo Mbocay y el nuevo módulo de potabilización que llegaran para aumentar la producción en la Ciudad de las Cataratas.