Desde el 8 de enero Rosalina de 71 años se encuentra internada en el Samic Iguazú, esperando “urgente”, una prótesis que nunca llegó, porque la obra social le debe dinero a la ortopedia. Gracias a la gestión de la Dirección y el ministerio de salud de la provincia, entrará en cirugía los próximos días. El Pami brilla por su ausencia.