La participación laboral de las personas mayores de 66 años alcanzó niveles récord en Argentina, al mismo tiempo que se redujo la inserción de los sectores más jóvenes en el mercado de trabajo. Distintos informes privados y datos oficiales advierten sobre un cambio en la composición del empleo, marcado por el aumento de jubilados que vuelven a trabajar y el deterioro de las condiciones laborales.