La contundente medida de fuerza en las tres plantas de Safico -La Banda, Quimilí y Sirlex, ubicadas en la provincia de Santiago del Estero- obligó a la empresa a retroceder en su arbitrario accionar y cumplió con lo firmado en el acuerdo salarial desmotador, abonando los montos correspondientes a la totalidad de los compañeros trabajadores.