Realizaron en Salta la primera ablación 3D para eliminar arritmias

Realizaron en Salta la primera ablación 3D para eliminar arritmias

La microcirugía busca ser los menos invasiva y se puede practicar a pacientes de todas las edades con distintas problemáticas cardíacas.

Las palpitaciones o taquicardias hacen que muchas personas con afecciones del corazón no logren tener una vida plena. Las dolencias cardíacas pueden darse a cualquier edad y las posibilidades de superarlas dependen de los avances de la medicina y la cirugía.

El pasado 8 de agosto una paciente salteña de 62 años fue la primera en realizarse lo que se denomina una ablación 3D para resolver problemas de arritmias.

La microcirugía estuvo a cargo de los profesionales Sebastián Schanz, Federico San Millán, Jorge Sechii y Federico Robles.

En diálogo con El Tribuno, Federico Robles, cardiólogo y exsubjefe de arritmias cardíacas de la Fundación Favaloro, destacó que esta microcirugía con el apoyo del sistema 3D se realiza desde hace varios años en otras provincias pero es la primera vez que se concreta en Salta.

Durante sus años de práctica en la Fundación Favaloro, Robles se especializó en cirugías mínimamente invasivas para eliminar las arritmias. "Estos procedimientos se denominan ablaciones. Esta cirugía se realiza con un pequeño corte en la zona de la ingle, por donde se ingresan los catéteres en la búsqueda de los focos de arritmia para quemarlos", detalló el profesional.

Consultado sobre su decisión de trabajar en Salta, Robles comentó que nació en la provincia y que, luego de 23 años de ejercer en Buenos Aires, su vida personal lo llevó a volver a su ciudad de origen.

En la búsqueda de continuar con su profesión y con las prácticas en las que se perfeccionó en la Fundación Favaloro, Federico Robles decidió adquirir el equipamiento necesario y se unió a un grupo de profesionales residentes en Salta.

"La aparatología que compramos permite realizar un escaneo en 3D de la zona de trabajo. Para poder trabajar con estos aparatos los profesionales realizan un dibujo de la anatomía del corazón del paciente a través de los catéteres. Con la computadora podemos saber en forma exacta dónde estamos parados y de esta manera se puede saber específicamente dónde trabajar", detalló Robles.

El cardiólogo destacó que en Salta ya se hacían ablaciones pero no con la complejidad con la que se realizan con este equipo. Además destacó que no se trabaja en forma invasiva con el paciente.

"Se puede asegurar que el 100 por ciento de las arritmias se pueden tratar con catéteres y de esta forma se amplía el panorama y la calidad de vida de los pacientes", explicó.

Costos y obras sociales

En cuanto a las cuestiones administrativas que hacen a esta intervención, Robles indicó que se trata de un procedimiento complejo y que, por lo tanto, resulta caro para los pacientes, por lo que el trabajo con la obras sociales es fundamental.

"Es necesario que las obras sociales adviertan que este procedimiento evita otras complicaciones para los pacientes y que, además, ahora se puede realizar en Salta", afirmó.

Tras destacar la realización de la primera ablación, Robles agregó que en este caso no hubo complicaciones con la obra social.

"Hay cierta reticencia por parte de las obras sociales a autorizar este tipo de procedimientos, sobre todo porque son costosos. Para poder concretar la autorización del servicio, no es necesario realizar una gran cantidad de estudios previos. Para acceder a esta microcirugía no se requiere más que las consultas médicas, algunos estudios prequirúrgicos como laboratorios y tal vez alguna tomografía", detalló.

La paciente contó con la asistencia de Robles y de los doctores Sebastián Schanz, Federico San Millán y Jorge Sechii, que realizaron la microcirugía en el sanatorio San Roque.

Para el procedimiento colaboraron los cuatro profesionales, dos instrumentadores quirúrgicos y un bioingeniero que está cargo del manejo de la computadora que lleva adelante la recepción de los datos, el diagrama del corazón y las zonas en las que se debe trabajar.

La paciente sufría una taquicardia ventricular, del ventrículo izquierdo y, en este caso, como en la mayoría, el tiempo de recuperación es de 24 horas.

Robles indicó que en algunos casos no es necesario que el paciente sea sometido a una anestesia total.

Estas cirugías corrigen los episodios de arritmias o taquicardias, que son bastante complejas de tratar. Se hacen en este caso o también para pacientes con taquicardias ventriculares, fibrilación auricular, aleteo auricular o taquicardias auriculares. "Todas estas arritmias permiten realizar ablaciones con este tipo de navegador. Las edades de los pacientes pueden variar, ya que la dolencia puede afectar tanto a pacientes pediátricos como adultos mayores", agregó.

Cambiar ideas

Más allá de las prestaciones sociales correspondientes, para que estos procedimientos se multipliquen se requiere de la prestancia de médicos y pacientes del medio. Federico Robles habló de la necesidad de que sus colegas se animen a recomendar este tratamiento para dolencias que son bastante difíciles de tratar.

"Hay que cambiar la mentalidad de los profesionales, esto llevará tiempo pero es un gran paso para Salta. Muchos desconocen la técnica o no están acostumbrados a este tipo de tratamientos y eso hace que, cuando se enfrentan a un paciente complejo, lo manden a Buenos Aires", analizó.

En cuanto a la calidad profesional de sus pares en Salta, Robles consideró que hay muy buenos profesionales, además de tecnología. Con respecto a la posibilidad de formar a más profesionales en lo que se denomina microcirugías o el uso de la bioingeniería en la medicina, Robles afirmó que es posible, más si se tiene en cuenta que Salta ahora tiene carrera de medicina.

"Creo que en un par de años se puede aprender esto, pero para eso es necesario tener un flujo importante de pacientes", afirmó.

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