El otro rostro de Merkel, en una entrevista íntima

El otro rostro de Merkel, en una entrevista íntima
Habló de los hombres y del esfuerzo cotidiano de ejercer su cargo.

La canciller alemana Angela Merkel, una de las mujeres más poderosas del mundo, apenas habla de su vida privada. Pero en pleno año electoral aprovechó un acto en Berlín para hacer una excepción y mostrar su faceta menos conocida. Allí se comparó con ciertas características de los camellos, explicó qué le atrae de los hombres y de dónde saca fuerzas para ejercer un cargo de tanta exposición.

Cientos de espectadores, en su mayoría mujeres, asistieron la noche del jueves pasado al teatro Máximo Gorki para presenciar la entrevista en vivo que le hizo la revista femenina “ Brigitte ” a Merkel, quien se mostró relajada, divertida y por momentos pícara.

“Tengo ciertas facultades de camello”, respondió la líder cristianodemócrata entre las risas de la gente ante la pregunta de cómo resiste el ritmo durmiendo tan poco. “Tengo cierta capacidad de almacenamiento. Pero luego tengo que volver a recargar”, puntualizó.

La otra pregunta, más íntima, fue qué le atrae de los hombres. La líder conservadora calló unos segundos y respondió dubitativa: “ Los ojos bonitos ”. La respuesta quedó ahí. “Con eso ya fue demasiado”, bromeó cuando le pidieron más detalles. Aclaró que no envidia a los hombres y que se siente satisfecha como mujer, pero admitió que hay dos cosas que le gustaría poder hacer como un varón: “Hablar con voz grave y cortar leña”.

Cuando se rompió el hielo, las preguntas sobre la “otra cara” de Merkel arreciaron. “¿Es usted feminista?”, le consultaron los periodistas. “No”, respondió sin dudar. “ Creo que las feministas se pondrían tristes si yo me contara entre ellas ”. “¿Le pide consejo a su marido, Joachim Sauer?”, le preguntaron. “A veces dice algo. El hecho de que hable indica que hay algún problema”.

Merkel también reveló uno de los “grandes misterios” de la política alemana: por qué cuando habla junta las manos formando un rombo. “La cuestión era qué hacer con los brazos, de ahí salió la postura. Demuestra cierto amor por la simetría”, analizó. “Nunca hablé con nadie de esto, no hubo un asesor que me recomendara hacerlo”.

Con las elecciones generales del 22 de septiembre a la vista, Merkel, gran favorita en las encuestas para obtener su tercer mandato, no pudo evitar también las apreciaciones políticas. Pero incluso en este ámbito habló con un enfoque personal. “¿Duda alguna vez al tomar una decisión importante?”, le consultaron. “Me tomo el tiempo suficiente para formarme una opinión. Cuando analizo el tema a fondo, después ya no se puede dudar”, explicó.

La líder de la primera potencia europea sostuvo que en muchos casos el silencio es tan importante como los discursos. “ Hace falta callar para poder decir cosas inteligentes ”.

Su credo fracasó al final de los 90 minutos de entrevista, cuando le hicieron elegir entre dos posibles regalos: un libro de cocina o unos CD de música clásica. “¿Puedo ver las dos cosas?”, preguntó Merkel entusiasmada. Su indecisión, también aquí, tuvo premio: la canciller terminó quedándose con los dos regalos.

Si uno mira los números de la economía alemana, entiende por qué Merkel sigue siendo la favorita después de dos mandatos. El Bundesbank informó que, en medio de la crisis europea, los ciudadanos alemanes acumularon tanto dinero en 2012 como no lo hacían desde 1993. Sus riquezas aumentaron en casi 157.000 millones de euros en forma de efectivo, depósitos bancarios, títulos de valores o cobros de seguro.

En los últimos 20 años la riqueza de los alemanes creció significativamente: en 1992 era de 2,06 billones de euros, que subieron a 3,57 billones en 2002. Hoy alcanza la cifra de 4,93 billones.

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