Hernán Yannuzzi, un desarrollo que puede ser clave en la lucha contra el coronavirus

Hernán Yannuzzi, un desarrollo que puede ser clave en la lucha contra el coronavirus

En momentos como los actuales, cuando el Estado en sus diversas formas ha adoptado el protagonismo central de la vida en sociedad, es bueno pensar que la empresa privada es un resorte indispensable para resolver, junto a ella, problemas de difícil solución sin esas capacidades que anidan en el empresariado nacional, cuando el bien común llama a sus puertas.

Hay numerosos ejemplos que ilustran de modo significativo esta premisa; pero para muestra baste mencionar el caso de FG Ingeniería, empresa del bolivarense Hernán Yannuzzi, desde hace muchos años radicada en la ciudad de Mar del Plata y abocada, específicamente, al tratamiento de agua con destino a diálisis.

Hernán y su equipo tomaron nota de los problemas que ya enfrenta Argentina provocados por la pandemia de coronavirus y no dudaron en aplicar sus esfuerzos y la capacidad productiva de su compañía al servicio del desarrollo de un equipo generador de ozono capaz de esterilizar rápidamente habitaciones y elementos incluidos dentro de ellas. El equipo, precisamente por utilizar como elemento de esterilización al gas de ozono, permite un alto grado de eficiencia en su labor al llegar a todos los rincones del ambiente y a cada una de las partes de los elementos y mobiliario allí contenidos. Con la particularidad de que, en poco tiempo (algo más de 1 hora desde su aplicación) el lugar ya puede ser habilitado para la ocupación humana.

“Lo que se está haciendo en la actualidad para desinfectar ambientes de circulación de gente es, sencillamente, lavar los pisos con lavandina y en el mejor de los casos las superficies de apoyo, dice Hernán en diálogo con este medio; pero nada se hace con las paredes, los techos, las lámparas y con determinados elementos que están en el lugar. Y mucho menos aún hacemos un control de eficiencia. No conozco a nadie que, después de aplicar su protocolo de desinfección e higiene haga análisis de control de calidad, hisopados, etc. Venimos de ahí, y está bien. Es lo que hay. La tecnología que ofrecemos permite “inundar” la masa aeróbica con un gas como el ozono, que no es ningún invento sino que le estamos dando una aplicación. Con eso aseguramos que haya un bioxida -un oxidante muy potente-, que ataca las membranas celulares de los micro organismos y  los oxida, los rompe y les impide crear resistencia contra este tipo de ataques”.

¿Está probado que esto puede ser efectivo contra el COVID-19?

“No hay estudios que avalen, todavía, un determinado agente. Pero sí lo hay frente a otro virus, que se llama SARS, que es un virus con una similitud del 87 % respecto a su estructura molecular y el ozono ha sido el agente más eficaz para el combate del SARS. Basados en eso, en nuestra propia experiencia como desarrolladores de tratamientos de agua con ozono on line y ultravioleta aplicable a diálisis, nos pusimos como meta desarrollar este equipo.

“Por su forma de acción el equipo se utiliza sin gente en el ambiente, por la alta concentración de ozono. Puede haber gente adentro pero con equipos de protección adecuados. Se aplica la dosis de ozono, se da un tiempo de contacto para lograr destruir los virus en estos de contaminación muy elevados. El ozono tiene un peso molecular mayor que el aire, por lo que tiende a bajar; por eso se utilizan forzadores que lo toma de abajo y lo empuja hacia arriba, para asegurar que la masa aeróbica se inunde en todo su volumen. El gas entra en contacto con todas las superficies”.

Está claro que de este modo se logra una eficiencia mucho mayor que con los procedimientos que todos conocemos, incluyendo la utilización de desinfectantes de ambientes…

“Por supuesto. Además, hay que saber que ese tipo de desinfectantes en aerosol tienen un peso líquido muy alto, por lo que rápidamente decanta en el suelo. El agente que utilizamos es más poderoso que cualquier otro y el método de aplicación es extremadamente más eficiente”.

¿Hay un proceso antes de que la habitación pueda ser utilizada?

“Exacto. Hay que asegurarse que la concentración que quede de ozono en el ambiente sea a dosis tolerables, para que no afecte las vías respiratorias. Si dejamos esa habitación durante 4 ó 5 horas el ozono se va a recombinar con el oxígeno. Dos moléculas de ozono van a formar tres de oxígeno; pero si quiero ser dinámico, el equipo tiene previsto una fase de recombinación por lámparas de luz ultravioleta que permitirá romper la molécula de ozono transformándola en una molécula de oxígeno y un átomo. Ese átomo es extremadamente inestable y es, por un lapso, un potenciador del efecto óxido reductor. Se va a combinar rápidamente con otro átomo y va a permitir, a lo largo de un proceso, asegurar que no haya residual de ozono. Va a quedar un aroma, porque el ozono lo tiene; pero no va a causar ninguna afección. Eso reduce los tiempos de utilización de la sala en aproximadamente 1 hora y 20 minutos, estamos hablando de una sala de 25 metros cúbicos.

“El equipo es de muy fácil utilización. En la pantalla se le indican los metros cúbicos, simplemente eso, y el equipo solo calcula el tiempo, la potencia de generación y la recombinación. Al final enciende una luz titilante y hace sonar una bocina para indicar que terminó el proceso. La sala queda así disponible para su uso y el equipo para ir a realizar otro proceso en otro lugar. También se puede utilizar para esterilizar elementos de difícil esterilización, creando áreas grises o sucias. Por ejemplo, camas de terapia intensiva cuando el paciente la deja. Se la puede llevar a un lugar adecuado y esterilizarla en forma completa. Lo mismo la ropa del personal, máscaras etc. Eso ayudaría a asegurar la bio seguridad funcional no solamente de las áreas sino también de los elementos pertenecientes a lugares donde siempre hay gente trabajando o pacientes”.

Hernán Yanuzzi, lo conocemos desde hace muchos años, es por definición un emprendedor. Quizás por eso mismo es también un apasionado de sus ideas y especialmente de su trabajo creativo. Esos son los motivos, estamos seguros, por los cuales aplicó toda la capacidad de su empresa al servicio de este desarrollo que tiene por norte el bien común. Lo dijimos en el encabezado de esta nota: hay empresas privadas indispensables, por filosofía empresaria, para mejorar la vida de la gente. Y se nos ocurre que son las que deberían ser llamadas a la mesa de las decisiones urgentes.

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