Cómo podemos ayudar en la recolección de residuos en este momento de cuarentena

Cómo podemos ayudar en la recolección de residuos en este momento de cuarentena

Por la pandemia en todos los municipios reducen al mínimo el servicio y piden la colaboración de todos para que el sistema no colapse.

Tras conocerse que Argentina entraba en cuarentana total el viernes pasado, los equipos municipales de la provincia de San Juan se reunieron de urgencia para rediseñar los protocolos de procedimiento y cumplimiento de los servicios esenciales (ABL: alumbrado, barrido y limpieza) y los de atención a la salud que en los últimos años fue incorporado a la grilla de servicios municipales.

En todas las reuniones, evaluando los pro y los contras, se definió reestructurar, agrupar y reducir al mínimo la atención de los servicios para no exponer la salud del personal a cargo de las tareas y con ello evitar que el virus se propague.

“Ha sido muy difícil tomar algunas decisiones”, le contó a DIARIO HUARPE una alta fuente del gobierno provincial. “Fue porque en algunos puntos nos encontrábamos en callejones sin salida, porque si sacábamos o reducíamos el servicio nos podíamos encontrar con otro problema que sumaba un aspecto negativo a la crisis sanitaria”, agregó.

En el servicio de atención a la salud no hubo dudas, ya que el problema mayor está en ese área y por eso los servicios se reestructuraron. Es más, en otros casos hasta se ampliaron. Pero en el servicio de recolección de residuos, el debate fue mayor, ya que la lógica indica que en cuarentena las familias pueden llegar a generar más residuos y eso iba en contramano de la decisión que se tomó: reducir el servicio de recolección.

“Se evaluaron todas las alternativas y se definió reducir el servicio apelando a que la comunidad ayude y colabore. Inclusive, estamos advirtiendo multar a quienes arrojen escombros y demás elementos en desuso”, indicó la fuente.

Cómo podemos colaborar

Con el objetivo ayudar a que los sistemas de recolección y tratamiento no colapsen, DIARIO HUARPE se puso en contacto con una ONG ambientalista de la provincia para que dé una guía de acciones útiles para disminuir la generación de residuos,.

“Las crisis de estas características en algún punto ayudan a cambiar hábitos, patrones, necesidades y a veces, son una oportunidades para darnos cuenta  qué estamos haciendo mal”, dijo Juan Banega, referente en San Juan de la Asociación Protectora a la Vida (Asoprovida); una de las instituciones ambientales de la provincia comprometida con la vida en todas sus formas.

”Nosotros creemos que ahora y más que nunca, en cada uno de los hogares sanjuaninos tenemos que empezar a separar los residuos y aplicar la teoría de las 3 erres: Reducir – Reciclar – Reutilizar”, precisó Banega. Una regla básica que ayuda a tirar menos basura; a ahorrar recursos y a ser un ser humano consciente y responsable en el marco del cuidado del medio ambiente.

Para Banega esta forma de tratar los residuos en casa es la mejor ayuda para un sistema de recolección reducido por una emergencia sanitaria.

No cuesta dinero extra en las economías familiares.

No insume más tiempo al que realiza la tarea de arrojar el residuo.

Es fácil de hacer y reconforta, porque en los más profundo del ser se siente que uno está haciendo algo necesario para la salud del planeta y todos los seres vivos que la habitan.

El dato

Según el Banco Mundial (BM), la tasa media de generación de basura per cápita en América Latina (en los países cuyo idioma oficial es español o portugués) es de 0,87 kg. al día. Esto supera el promedio mundial fijado en 0,74 kg.  En ese escenario, Argentina aparece con 1,14 kilos por persona por día.

Separar los residuos

Partiendo de la premisa “Todo junto es basura, separado es recurso”, Banega explica cómo se separa correctamente la basura en casa.

“El primer paso es entender qué es basura y qué es residuo reutilizable”, dice.

Por un lado están los pañales; los restos de comida; los vegetales, plásticos, papeles y cartones con restos de comida; los vidrios, trapos y telas sucios, que son los residuos irrecuperables.

Y por el otro los recuperables y compostables. En el primer lote, el plástico, el papel, el cartón, el vidrio, el metal, la ropa y las telas. Y en el segundo, las hojas secas, el pasto recién cortado, el aserrín, las cenizas que no tengan grasas, las cáscaras de frutas y verduras, las plumas, las cáscaras de huevos, las semillas y carozos, el polvo que se junta al barrer, el café, la yerba, los saquitos de té, y otros de estas características.

“Una vez entendido esto ya estamos listos para empezar a separar nuestros residuos”, advierte Banega.

Para ello es necesario contar con tres tachos, cestos, bolsas o cajas para clasificar los residuos.

En uno se arrojarán los residuos inorgánicos recuperables; en el otro los orgánicos para la compostera; y en el tercero los residuos no recuperables.

Es decir:

En el tacho 1 (residuos que no se recuperen y tengan como destino la recolección domiciliaria): van a ir a parar los pañales, los restos de comida (si no tenes perro o gato para que se lo coman); vegetales, plásticos, papeles y cartones con restos de comida; vidrios, trapos y telas sucios.

En el tacho 2 (residuos inorgánicos recuperables): los plásticos, los papeles, los cartones, los vidrios, los metales, las ropas y telas que no vayas a reutilizar o reciclar.

En el tacho 3 (residuos orgánicos compostables): las hojas secas, el pasto cortado, el aserrín, la ceniza, las cáscaras de frutas y verduras, las plumas, las cáscaras de huevos, las semillas y carozos, el polvo que se junta al barrer, el café, la yerba, los saquitos de té, entre otros.

“Aunque al principio puede resultar trabajoso, cuando la metodología es incorporada a la rutina se termina convirtiendo en un hábito simple”, dijo Banega.

“Por ejemplo, al terminar de usar un envase o frasco, hay que lavarlo y dejarlo limpio, porque se puede usar para otra función en la casa o directamente colocarlo en el recipiente de materiales reutilizables, acopiarlo durante un tiempo (total no genera olores), y cuando la cuarentena se levante llevarlo a algún Punto Limpio, a alguna Cooperativa de Recuperadores Urbanos o a la misma Planta de Tratamientos de residuos urbanos de la secretaría de Medio Ambiente”, agregó.

Otro dato

De acuerdo a los estudios hechos por la secretaría de Medio Ambiente de la provincia, a través de esta práctica de separación en origen se podría reducir hasta en un 80 por ciento los residuos sólidos urbanos.

Compostar

“Es interesante también saber que con los residuos orgánicos que nosotros mismos generamos podemos compostarlos y después de un tiempo tener tierra negra y fértil para las plantas, el jardín o la huerta”, dijo Banega.

Sobre la compostera

La compostera se puede hacer sobre el suelo en un pedacito del fondo, en cajones de madera o plástico, o armando una estructura con maderas y alambre tejido.

En todos los casos es fundamental que tenga aire, que se mantenga la humedad y que reciba sombra.

En la compostera se echa el césped que cortamos, las hojas verdes y secas que barremos, las cáscaras de frutas y verduras, las virutas, el aserrín, el papel, el cartón triturado, las cáscaras de frutos secos y de huevos. Y a los tres meses aproximadamente, todo se vuelve tierra rica en nutrientes.

Reducir – Reciclar – Reutilizar

“En este proceso de cuarentena reciclar o reutilizar nuestros desechos aparece como una buena e interesante manera de ocupar el tiempo”, manifestó Banega.

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“Separando los residuos vamos a ayudar a reducir al mínimo el contenido de la bolsa que saquemos a la calle para que el camión recolector se la lleve”, sostuvo.

Y concluyó: “Esta es una oportunidad única para empezar a generar el cambio de hábito que el planeta necesita”.

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