La ceniza volvió a la Ciudad y complicó aeropuertos y rutas

La ceniza volvió a la Ciudad y complicó aeropuertos y rutas

El viento levantó el polvo caído en el Sur y lo trajo al área metropolitana. Hubo 146 vuelos cancelados en Ezeiza y Aeroparque y declararon alerta vial en la Provincia. Esta mañana definen si se puede volar.

No fue niebla. Tampoco una tormenta que amenazó con romper durante la tarde. Otra vez el polvillo sobre los autos y las flores de los balcones opacadas por el talco. A más de cuatro meses de la erupción del complejo chileno Puyehue-Cordón Caulle, el viento del sur convirtió a la Capital y gran parte de la Provincia en un territorio ceniciento. Las fuertes ráfagas que se registraron el sábado en la Patagonia levantaron las cenizas asentadas e inesperadamente las trajeron ayer al área metropolitana .

Por la nube volcánica, se cancelaron desde la tarde los vuelos en Aeroparque y Ezeiza. Y por primera vez desde la erupción se declaró alerta vial en Buenos Aires por la escasa visibilidad en las rutas, que no superó los 3 kilómetros.

Avisan que durante lo que queda de este mes y el que viene se repetiría el fenómeno.

Según explicó a Clarín el meteorólogo Matías Bertolotti, director de E-Met, esto se debió a los vientos de hasta 120 kilómetros por hora que soplaron el sábado en la zona cordillerana y que levantaron las cenizas acumuladas en especial en Río Negro, y también Chubut y Neuquén. El frente frío que ingresó por La Pampa ayudó a traer material volcánico.

Los vuelos de hoy están en duda hasta que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informe esta mañana si ya no quedan partículas en el aire. Una vez que la ceniza se vaya, habrá tres horas de limpieza para reabrir las pistas. “El SMN nos dijo que la nube de cenizas que venía del Sur hizo una turbulencia en la zona y se concentró”, explicó a Télam el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Según Juan Pablo Biondi, vocero de la ANAC, tenía más de 400 kilómetros de ancho y se mantenía estática por la levedad de los vientos.

Hubo cancelaciones, demoras y también desvíos de aviones. En el Jorge Newbery se cancelaron 90 vuelos, lo que se traduce en más 12.000 personas varadas . Extranjeros a la deriva y argentinos que fueron a la terminal hartos de que nadie los atienda por teléfono, conformaron la postal del aeropuerto metropolitano. En Ezeiza, en tanto, se vieron afectados 56 arribos y partidas.

La actividad del volcán Puyehue está bajando : la pluma registra una altura de 3 kilómetros y los geólogos chilenos indicaron que la erupción es ahora “de baja intensidad y tendencia estable”. Sin embargo, en toda la Patagonia hay mucho material acumulado de lo que escupió el Puyehue. En Bariloche y La Angostura hay unos 15 centímetros de algo parecido a la arena. Pero en la meseta en Río Negro y Chubut todavía padecen el talco, liviano y molesto, acumulado en capas de 20 centímetros, e incluso más. Todo esto es lo que trajeron ayer los vientos, que para hoy se espera que sean de leves a regulares, pero la ceniza suspendida se quedará por lo menos hasta mañana y hoy llegaría también a Rosario y Córdoba.

Para Bertolotti, los techos de ceniza se repetirán hasta noviembre. “La primavera en la Patagonia es muy ventosa. Las ráfagas que superan los 100 kilómetros por hora son típicas para esta época y se van a encargar de levantar el material asentado en el suelo y en los árboles. Así que vamos a volver a tener ceniza ”, pronosticó.

Miguel Haller, geólogo e investigador del Conicet, coincidió: “El fenómeno se repetirá toda vez que siga habiendo cenizas en el piso y vientos lo suficientemente fuertes como para levantarlas y transportarlas”. Y remarcó que lo que copó el cielo, bien lejos de la zona directamente afectada por el volcán, son cenizas en suspensión. Flotaron e impulsadas por el viento sur, llegaron sin escalas. Ellas lograron lo que ayer muchos, con el pasaje en la mano, no pudieron.

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