Carlos Fernández les tramitó el acceso a los ruralistas de Tandil

El titular de la Sociedad Rural de Tandil, Mariano Harguindeguy, reconoció que si no hubiese sido por la mediación de Carlos Fernández, el senador radical tandilense, no hubiesen podido ingresar a la sesión donde se dio medio tratamiento a la reformulación tributaria de la provincia de Buenos Aires que afecta directamente a los propietarios rurales.
La presencia masiva de productores y sus reiterados intentos por ingresar a la Legislatura bonaerense provocaron desmanes. Los ruralistas acusaron a La Cámpora de usar un cuerpo parapolicial para impedirles el acceso y a Mariotto de “liberar” la zona de seguridad oficial. También acusaron al Gobernador de pretender “recaudar para la Nación”.

En definitiva, nadie quedó sin mancha en la balacera disparada desde el sector ante el intento de gravarle sus bienes.

En el caso local, el único que recibió un reconocimiento fue el senador radical Carlos Fernández, lo que indica que la estrategia de los ruralistas será de acercamiento a cualquiera que les garantice un freno a la propuesta oficial. Y que los radicales están dispuestos a capitalizar cualquier crítica al peronismo más allá que este venga, incluso, desde el sector que en su momento abucheó al líder radical Raúl Alfonsín.

“Los que pudimos ingresar fuimos intimidados en todo momento”, dijo Harguindeguy. “Si bien hay una capacidad limitada, les aseguro que sobraba lugar. Yo pude entrar y mucha otra gente de Tandil pudo entrar gracias a la gestión del senador Carlos Fernández, a quien le agradezco su intervención”, añadió en un programa radial de la AM 1560.

“Tuvimos que dar el documento, cosa que me parece totalmente lógica y no nos oponemos. Pero adentro, los pocos que pudimos ingresar tuvimos que soportar tener gente atrás, que hablaban por radio todo el tiempo. Nos sentimos intimidados. Encima, por una orden de Mariotto, no había policía y los encargados de la seguridad eran los de La Cámpora”, completó.

Los tiempos de coqueteos entre el campo y el Gobierno de la Provincia ya terminaron. Al menos en esta etapa donde Scioli pretende recaudar en consonancia con lo que valen las tierras en la provincia de Buenos Aires. Y si el campo tiene experiencia en algo es someter cualquier opción ideológica al negocio.

En el marco de esta pelea, los ruralistas no dudaron en meter todo junto en una bolsa: críticas a Scioli, a la Cámpora, a Mariotto aunque entre ellos haya pocas cosas en común. Por ahora dejaron de lado a los radicales porque esperan que éstos no den los votos al Gobierno en Diputados, pero si la UCR levanta la mano habrá “palos” para ellos también.

Pero intendentes radicales como Miguel Lunghi tendrán que arreglárselas muy bien para escapar al debate, porque son ellos mismos los que paralelamente están pensando a actualizaciones tributarias locales o exigiéndole a Scioli por fondos recortados que en caso local, aseguran, llegarían los 9 millones.

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