A la canasta escolar económica, la tendrán que hacer los padres

Escasa repercusión tuvo un intento de la Secretaría de Defensa del Consumidor por lograr una canasta escolar económica y con precios congelados. Un set de 13 artículos a 43,15 pesos con los útiles elementales para un alumno primario podía encontrarse en una sola librería céntrica.
Pero en todas coinciden que con respecto al año pasado, los precios aumentaron entre el 15 y el 20%.

A tres semanas del comienzo de clases, las familias salteñas se anoticiaban en los estantes de las librerías de que esta vez tendrán que sacar del bolsillo hasta un veinte por ciento más de dinero para los útiles escolares.

A través de la Secretaría de Defensa del Consumidor a cargo de Santiago Godoy, el gobierno había buscado protagonismo en el tema. Logró convocar a una librería, dos supermercados y una tienda para "acordar" y congelar precios por lo menos hasta marzo.

En los hechos, la iniciativa oficial se tradujo en una canasta escolar económica para un alumno de primaria: entre cuadernos, tijeras, bolígrafos y hojas -en total 13 artículos- la canasta logró bajar hasta 43,15 pesos. La oferta, según se informó, se mantendrá hasta fin de marzo.

En el centro, sin embargo otras librerías aún ignoraban el acuerdo, apostaban ensayar por su cuenta una conjunción convincente de precios y calidad, y desconfiaban de la propuesta oficial.

"Es nada más que una medida con fines políticos. La canasta que se prevé no discrimina entre distintos grados, e incluye artículos de mínima calidad. Preferimos que cada mamá o papá arme su propia canasta", decía ayer a Nuevo Diario el propietario de una pequeña librería a la que no atrajeron los anuncios de la Secretaría del Consumidor.

De hecho, el anuncio oficial nada pudo con los aumentos que ya se registraron durante el año pasado en los artículos, y que hicieron que ahora los precios se hayan incrementado un 20% y aún más. "Una caja de lápices largos que el año pasado podía vender a 4.90 ahora está a 6.30. Y un cuaderno de 42 hojas de tapa dura pasó de 3.70 a 4.50", graficó un librero consultado por Nuevo Diario.

Una tendencia similar siguieron los textos. Según Marcelo Salas, los aumentos están en un promedio del 15%. Cincuenta pesos será un precio común a pagar por algún manual. "Pero el papá debería dividir esa cifra en los 9 meses del año escolar", dice el librero para que la cifra no asuste tanto.

De nuevo, muchos padres tendrán que comprar nuevos textos, aún cuando sus hijos hayan tenido hermanitos mayores que los precedieron en los grados. Salas también ensayó una explicación. "Los que tienen más de cuarenta años estudiaron historia con Ibáñez y química con Repetto, en ediciones que nunca cambiaban. Pero hoy un manual no trae solamente información, incluye líneas de tiempo, referencias a la actualidad. No sé si es mejor, es distintos"

Sara Malamud, una librera que no vende útiles, sino sólo libros y que dejó de vender el año textos escolares, tiene otro punto de vista. "A veces las editoriales sólo cambiaban la tapa y algunas imágenes adentro para hacer otra edición. Y a mi me daba vergüenza decirle a los padres el año pasado que un manual valía 50 pesos".

En ese ramo todo dependerá de cuántos manuales pedirá la maestra. Con uno sólo, sin embargo, los gastos de los padres por cada hijo en edad escolar, comienzan a tomar una dimensión mucho mayor que los 43 de la canasta oficial: sólo con una mochila mediana de 50 pesos, un guadapolvo económico de 70 pesos y un cuaderno de 20, la cifra se acerca a los 200 pesos. Para hacer el resto de las cuenta, la birome aún puede conseguirse a un peso.

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