Zoológico: puertas abiertas al debate

Algunos lo llaman cárcel de animales. Otros consideran que la necesidad pasa por mejorar las instalaciones. Las posturas a favor o en contra dividen opiniones, aunque todo parece indicar que el tradicional paseo en el Parque Independencia tiene los días contados.
De acuerdo con todos los últimos indicios, el zoológico municipal que funciona en el Parque Independencia dejará de existir en el futuro próximo.

Las repetidas manifestaciones de asociaciones proteccionistas de animales, a las que se suma la voluntad política del intendente Gustavo Bevilacqua avalando esa postura, hacen pensar que el espacio pronto cambiará sus formas.

De ser así, los animales que hoy habitan en el lugar comenzarán a ser trasladados a reservas o estaciones de recría en otros puntos del país, luego de ser evaluados por las autoridades del área de Fauna a nivel provincial y nacional.

Las jaulas quedarán poco a poco vacías. Por ejemplo, los cuatro monos, dos carayá y dos caí, que hoy forman parte de esta atracción para cientos de bahienses que cada fin de semana asisten al paseo, podrían ser trasladados a una reserva ubicada en Córdoba, con la cual los proteccionistas ya tuvieron contactos. Sus autoridades manifestaron poder recibirlos sin inconvenientes.

Los animales autóctonos como los ciervos, guanacos, zorros, carpinchos y ñandúes podrían ser liberados en su entorno natural con menores inconvenientes, siempre y cuando sea posible, según la salud de cada animal. La mismo sucedería con las aves rapaces.

Diferente será la situación de los grandes felinos. Para los tres pumas y dos leonas el proyecto presentado por los proteccionistas apunta a reacondicionar sus jaulas para que cuenten con más espacio y aislarlos totalmente de la vista del público por el estrés que se les genera.

Pero, más allá de los cambios expresados en el proyecto, lo cierto es que resulta muy probable que el zoológico deje de existir como tal, idea que tiene sus fieles adeptos y algunos detractores.

Una consulta realizada por este diario dentro del Parque Independencia detectó que, si bien la mayoría de los visitantes siente pena por el encierro al que son sometidos los animales, no quieren que ese espacio deje de funcionar.

"Jamás el zoológico compró un animal, por lo cual la presencia de esas especies no ha sido responsabilidad de quienes pretendemos que el lugar no se cierre, sino más bien son víctimas de una cuestión aún más profunda: el `mascotismo' de animales no domésticos", explicaron fuentes cercanas al espacio.

La historia de una puma llamada "Carla" sirve de ejemplo. Permanecía encerrada en el patio de una casa y su anterior propietaria la castró, le cortó las garras y hasta limó sus colmillos, impidiendo de esa manera su normal desarrollo y condenándola inevitablemente a una vida en cautiverio.

Similares son las historias de otros dos pumas ubicados en una jaula aledaña, los cuales, según proteccionistas, padecen un comportamiento conocido como estereotipia, producto del estrés que ocasiona el encierro. Quienes visiten el zoológico notarán que se mueven de un lado a otro de la celda de manera constante. Alcanza con mirarlos para sentir pena por su destino.

La misma suerte tienen las dos leonas alojadas en la jaula-fosa, las que llegaron al parque por donaciones de un circo y un zoológico de Florencio Varela. De haber tenido una vida normal en la sabana africana hubiesen recorrido un promedio de entre 5 y 20 kilómetros por día en busca de alimento, en lugar de los pocos metros donde se mueven dentro de sus celdas.

Los monos "Lara" y "Miky" fueron recibidos en diferentes oportunidades. Uno fue rescatado en medio de un operativo contra el tráfico ilegal de animales en Chaco y el restante arribó merced a una donación de una familia con residencia en Médanos.

Los opositores al cierre expresan que, ante el sometimiento al que esos animales fueron condenados por parte de los humanos, el zoológico es un lugar que les da los cuidados necesarios, a la vez que cumple con otros tres objetivos: educar, conservar y divulgar.

A favor de la clausura

Los fundamentos expuestos por las asociaciones proteccionistas en favor del cierre del zoológico se encuentran expresados dentro del proyecto de reforma presentado al municipio.

"Nuestra postura no se basa en discusiones banales ni de un abordaje del tema desde la sensiblería desbordada. Planteamos esta cuestión como algo ligado a la ética humana que merece ser considerada con seriedad. Lo hacemos para la evolución del pensamiento", explicaron.

Los zoológicos nacieron tras los descubrimientos de nuevos continentes, como una forma de mostrar en el Viejo Mundo aquello que veían los expedicionarios y que antes sólo se podía explicar a través de las palabras o dibujos.

El primer zoológico fue creado por el emperador chino Weng Wang hace 3.000 años, mientras que en Europa el primero se concretó en Viena en 1765. Desde aquel entonces el auge de los zoológicos se trasladó hacia todo occidente, llegando a Bahía Blanca recién en 1930.

Sin embargo, según los proteccionistas, todo cambió a partir del auge de la tecnología, la cual posibilita ver a los animales por videos con un fin didáctico mucho más efectivo, porque se los puede ver relacionándose en su medio natural.

"Todos esos avances son lo que hicieron que el antiguo modelo de zoológico haya perdido su fin didáctico. La arcaica costumbre de mantener encarcelados a seres vivos, quitarlos de sus hábitats y condenarlos a permanecer en una celda como objetos curiosos sin justificativos pedagógicos ni científicos constituye un modelo reñido con los más elementales principios éticos que en la actualidad la humanidad promueve", sentenciaron los proteccionistas en su presentación.

Los visitantes dicen

"La única manera de que el ser humano pueda entender lo que significa el encierro es estando encarcelado. Creo que allí entenderían lo que significan las rejas para estos animales", dijo Danilo Djurovich, mientras le daba de comer a unas nutrias.

Comentó que lo esperan todas las mañanas, cuando pasea por el parque junto a sus dos perros. Basta con un silbido suyo para que los animales de la granja salgan increíblemente a recibirlo.

"Reconozco que los chicos disfrutan mucho de este espacio, pero por mi parte no puedo acercarme a la jaula de los leones porque me apena su encierro, lo mismo me pasa con las aves. Tendrían que dejar sólo animales domésticos y liberar al resto de las especies", consideró Djurovich.

Similar fue la postura de Jorge Gollen, quien mientras miraba a los pumas manifestó que ningún animal debería vivir de esa manera, pero a su vez reconoció que es la única forma de que la gente de la ciudad pueda observar esas especies. "De todas formas, no merecen estar fuera de su hábitat", opinó.

No obstante, también se escucharon voces en contra del cierre.

"Habría que hacerle un hábitat acorde a cada una de las especies para evitar que los animales sufran. Me quisieron hacer firmar para apoyar el cierre pero no quise, creo que se debe mejorar la infraestructura del lugar y agrandar los espacios", dijo Elvira Alvarez.

Otras opiniones

* "No me gustaría que se cierre. A pesar de vivir en Río Colorado vengo al zoológico desde que tengo uso de razón. Los animales se ven bien mantenidos, pero en comparación con años anteriores quedan muchas menos especies. Me apena que estén encerrados, pero es un atractivo de la ciudad. Si lo cierran, le sacarían un encanto al parque". Raúl Pérez.

* "No me gusta que los animales sufran, quizás se podrían mejorar los espacios para que vivan de manera más cómoda, pero no estoy de acuerdo con que se cierre, es un atractivo para la ciudad". Marta Vicente.

* "Si se cierra sería una lástima. Le faltaría más limpieza a los animales, pero es un lugar lindo para venir en familia. Es una pena que los animales estén encerrados, aunque con mayor espacio y cuidado pueden estar bien". Patricia Pérez.

* "Me parece bien que se cierre si es que las condiciones no son las mejores posibles. Si las reservas u otros espacios adonde los trasladarán se encuentran en mejores condiciones, me parece una buena idea". Andrea Bomdgardner.

* "Prefiero que se los lleven. Acá no están bien cuidados, el pasto está todo reseco, las jaulas son muy chicas. El agua donde habitan los patos está verde de estancada". María José Pechen.

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