El Zonda bajó al llano y causó estragos en toda la provincia

El Zonda bajó al llano y causó estragos en toda la provincia
Con 40 grados y ráfagas de más de 100km/h, el viento sopló desde el mediodía y provocó la caída de casi 200 árboles, 150 cables cortados, 30 quema de campos, dos incendios de viviendas y un auto aplastado
Como estaba pronosticado, llegó el Zonda al llano. El viento sopló a más de 100km/h y una nube de tierra y polvo se estacionó sobre la Ciudad, el Gran Mendoza y el Valle de Uco. Se registraron graves incendios en el piedemonte, detrás de El Challao, que causaron pánico entre los vecinos, que veían cómo las llamas avanzaban hacia sus casas y, pese al esfuerzo de todos, no podían controlarlas. Más de tres horas demoraron varias dotaciones de bomberos de Capital, Las Heras y de la Policía para dominar el fuego amenazante. También colaboraron guardaparques, quienes, si bien no estaban en su jurisdicción, dieron una mano valiosa para ayudar a la gente.

La tarde tuvo una temperatura máxima de 40 grados que descendió a la mitad en el transcurso de la tarde. El Zonda bajó con violencia sobre el Gran Mendoza y, además de la incomodidad y destrozos por caídas de árboles, provocó fuertes incendios en la zona de El Challao. Allí, los vecinos de los barrios cercanos debieron ser evacuados por los bomberos, que en gran número combatieron las llamas, de importantes proporciones. Hubo habitantes de la zona, focalizada en el condominio Corredor del Oeste, que se quedaron a proteger sus viviendas, y con distintos elementos intentaban combatir el fuego.

En el lugar, según habitantes con los que pudo dialogar El Sol, el calor fue insoportable y las ráfagas, fuertísimas. Se vivieron horas de dramatismo, porque las llamas se acercaron peligrosamente a las viviendas ubicadas en el sector oeste del barrio. La tensión fue tal que por momentos reinó el caos y hasta hubo vecinos que se tomaron a golpes de puño en su intento de apagar el fuego.

NEGLIGENCIA. Según informaron desde el cuerpo de bomberos de Las Heras, las llamas comenzaron porque personas desaprensivas que no tomaron en cuenta las advertencias que se dieron a conocer profusamente decidieron hacer un asado al costado de la ruta, a pocos metros del ex boliche Scanner. Por la violencia del viento, algunas brasas volaron, y comenzó a quemarse el pasto. Inmediatamente después, una media sombra ardió y voló, con la mala suerte de que cayó justo sobre el techo de paja de una casa de fin de semana propiedad de la familia Salinas. A las 14.08, los dueños fueron avisados por sus vecinos, pero en 10 minutos quedó completamente destruida la vivienda.

Además, se quemaron dos quinchos de otras casas y muchos de los habitantes del lugar debieron apelar a sus reservas en las cisternas individuales para, con mangueras, mojar los techos y así impedir que el fuego se propagara. El problema mayor se originó cuando a las dotaciones de bomberos que llegaban al barrio se les comenzó a acabar el agua. Los vecinos, furiosos, cargaron contra los dueños del barrio privado Dalvian. “Ellos tienen una toma de agua muy importante pero la usan para su barrio y no la reparten con los que estamos alrededor”, se quejaron Manuel, Daniel, Carmen y Ezequiel, del citado condominio.

La principal lucha de todos se concentró en apagar el fuego que no cesaba de expandirse en el lateral oeste del barrio y que se encontraba a centímetros de las viviendas. “Sabemos que este no es el lugar apropiado para construir nuestras casas, pero edificamos porque hay una necesidad habitacional”, contó Ezequiel Cruz, y agregó: “Cuando compré el lote a la Cooperativa Aguas del Challao, me prometieron que en dos años íbamos a tener todos los servicios. Eso nunca ocurrió. Encima, consiguieron que Vialidad les donara un pozo que está al lado de la iglesia, pero lo increíble es que nos cobran el agua, a pesar de que la tienen gratis”.

Cuando el incendio estaba en su peor momento, policías y guardaparques tuvieron que cortar el cerco perimetral para poder acceder al sector no urbanizado. A partir de ese momento comenzó una lucha encarnizada que, con todo tipo de elementos, improvisaron los vecinos junto con los bomberos para echar agua y controlar el foco ígneo. Eber Godoy es dueño de camiones cisternas, los que puso a disposición, “porque teníamos el fuego encima de las casas pero no alcanzaban”, explicó. Todos los vecinos coincidieron en pedir que se profundice el control en las rutas, para que la gente no encienda fuego, sobre todo en días como el de ayer, en que el Zonda fue impiadoso y provocó graves trastornos.

Daños en Ciudad y 8 departamentos

* 190 árboles caídos.

* 130 cables eléctricos cortados.

* 28 incendios de campos.

* 2 incendios de viviendas.

* 2 galpones quemados.

* Más de 6 hectáreas quemadas en la zona de El Challao.

* 1 camioneta aplastada por la caída de un árbol.

* No se registraron personas heridas.

Cortes de energía

Desde que el Zonda comenzó a azotar en el llano, se saturaron los teléfonos de los proveedores del servicio eléctrico. Es que la caída de árboles implicaba el corte de cables consiguiente y vastos sectores del Gran Mendoza permanecieron a oscuras por varias horas. Los inconvenientes se fueron resolviendo hasta entrada la noche; se suspendieron por razones de seguridad y seguirán hoy a primera hora.

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