Vientos de entre 70 y 100 km/h desataron focos de incendio que se extendieron rápidamente por la zona rural. El fenómeno también causó destrozos en 70 viviendas, comercios y vehículos dentro de la ciudad.
Dieciocho familias de la zona rural de Cafayate debieron ser evacuadas y llevadas al club municipal cuando sus viviendas corrieron riesgo de ser alcanzadas por las llamas del incendio de pastizales. Sin embargo, al cierre de esta edición, el fuego había sido controlado y la gente ya había retornado a sus hogares
El viento se desató a partir de la hora cero de ayer y se extendió hasta las 5 de la madrugada. Causó daños en más de 70 viviendas y comercios de la ciudad. Destruyó techos de chapa, rompió portones, vidrieras y vehículos y propagó rápidamente tres focos de incendio que se produjeron en fincas de la zona, sobre todo en las pertenecientes a Osvaldo “Palo” Domingo, Miguel Lovaglio y Las Cabras, entre otras.
También el tránsito quedó interrumpido por la caída de árboles a la altura de la ruta nacional 68, en el sector de acceso norte a la localidad, en y la ruta nacional 40, en el extremo sur. En este último caso, el servicio de transporte de pasajeros hacia Tucumán previsto para las 6.15 tuvo que postergarse para las 8, hora en que se abrió el tránsito.
Las demoras en el despeje de los caminos sucedió a causa de que personal de Bomberos y de la Policía se encontraba abocado a controlar los incendios.
“No hubo heridos”
El jefe de Operaciones de Protección Civil, Lucio Ganami, confirmó ayer a El Tribuno que las 18 familias que fueron evacuadas estaban en buenas condiciones de salud y ya habían regresado a sus hogares.
Ganami aseguró que, “según los informes que hemos recibido, afortunadamente no hubo que lamentar heridos ni daños materiales de consideración”.
El funcionario señaló que por la acción del viento hubo caída de ramas que provocaron cortes de los cables de suministro eléctrico, por lo que también trabajaron operarios de Edesa, quienes a primera hora de la tarde ya habían logrado restablecer el servicio de energía eléctrica.
“El daño material más grave que se registró lo sufrió un auto al que le cayó encima un árbol y lo dejó destrozado, pero por suerte no había nadie adentro”, dijo.
Ganami manifestó que los focos de incendio se produjeron en campos aledaños a viñedos que están a unos 10 kilómetros de la ciudad.
“Este es el tercer año que se registran incendios de este tipo. Afortunadamente, la situación se controló rápidamente”, explicó.
El incendio se produjo por la extrema sequedad de la vegetación de la zona que se prendió fuego por la acción del viento caliente y seco del viernes. Esta situación se origina por las llamadas “heladas negras”, que son los descensos de temperaturas extremos y sin humedad, que acaban con las reservas de humedad de las pasturas.
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