Desde que la AFIP puso en vigencia la Declaración Jurada Anticipada, el 1 de febrero, no se recibe ni entrega mercadería.
Esta nueva disposición de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) obliga a las empresas y operadores de importación a dar un previo detalle de sus pedidos al extranjero y luego deben esperar a que el organismo apruebe o no la operación.
En lo que va del mes, casi ninguna operación de importación de cargas se ha concretado en Mendoza como tampoco de tránsito.
Los operadores que están en este predio aseguran que esto afecta, en especial, a la industria vitivinícola y en menor grado a la metalmecánica. No se ha podido importar por la Zona Franca "ningún insumo de la actividad enológica, como por ejemplo, corchos, levaduras, barricas, máquinas para la viña o industria del vino. Pero tampoco han podido entrar máquinas o piezas mecánicas como válvulas para otros rubros", explica en detalle Andrea Gutiérrez presidenta de la firma Portasur, una de las compañías que opera en la zona. Esta empresa ya interpuso un Recurso de Amparo en las últimas horas.
En esta situación se encuentran las nueve zonas francas que existen en el país y el reclamo mendocino se suma al de La Plata, Tucumán y San Luis. Gutiérrez indicó que "están bloqueadas, no entra ni un camión. Así están las zonas francas del país" y asegura que "las empresas que operan adentro de los predios se van a fundir" en caso que la situación continúe.
Las firmas instaladas en la Zona Franca mendocina señalan que para funcionar en ese predio debieron hacer una inversión de entre $ 3 y $ 4 millones. "Hace cuatro años invertimos en galpones, edificios y demás muebles para operar en la zona. Fuimos parte de un proyecto del Gobierno provincial y hoy no nos dan respuestas", explicó Gutiérrez.
Puntualmente, en Mendoza habría cierta imposibilidad de cargar datos de lo importado en un sistema informático que por error o descuido de las instituciones gubernamentales a cargo no han actualizado y "ni siquiera las cargas en tránsito se pueden registrar", explica el ingeniero Raúl Romero que trabaja en la zona.
Un despachante de aduana de la Zona Franca señaló que "no traemos mercaderías porque nadie arriesga a que las cargas entren al país" pero, además, dijo que hay un defecto, un error en el sistema de software (llamado Maria) que no ha sido solucionado por las autoridades competentes y que no permite la entrada de cargas al lugar.
Fuentes de la Aduana de Mendoza explicaron que efectivamente "es un problema de software" pero que la Zona Franca está siendo sustituida por el Puerto Seco o multimodal ubicado en el carril Rodríguez Peña.
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