El ex presidente dijo ante sus seguidores que "la sangre no se derramó en vano"
TEGUCIGALPA.- Tras casi 16 meses de exilio en la República Dominicana y dos años después de haber sido derrocado, el ex presidente Manuel Zelaya regresó ayer por la tarde a Honduras, donde fue recibido como un héroe por sus enfervorizados seguidores.
"La sangre no se derramó en vano", dijo Zelaya poco después de aterrizar en Tegucigalpa, en alusión a la violenta represión que siguió al golpe de Estado que lo desalojó del poder el 28 de junio de 2009.
Acompañado por el canciller venezolano, Nicolás Maduro, su familia y la ex canciller hondureña Patricia Rodas, Zelaya llegó a las 14.22 (hora local), con tres horas de retraso, a bordo de un jet venezolano proveniente de Managua. En el aeropuerto internacional Toncotín lo esperaban miles de manifestantes, que estallaron en júbilo cuando el avión aterrizó.
Desde allí, una caravana de autos lo llevó hasta la cercana plaza Isis Obed Murillo, llamada así en homenaje a un joven seguidor del ex presidente que murió por un disparo, supuestamente de un militar, el 5 de julio de 2009, cuando Zelaya intentó sin éxito regresar al país.
En un escenario montado en esa plaza, Zelaya pronunció un esperado discurso ante miles de seguidores que ondeaban las banderas rojas y negras del Frente Nacional de la Resistencia Popular, un movimiento que surgió el día del golpe de Estado. "A 700 días del golpe aquí nadie se rinde", decía una de las pancartas.
"No se derramó la sangre en vano porque estamos en pie de lucha manteniendo nuestras posiciones vigentes. Resistencia pacífica compañeros. Resistencia es hoy el grito de victoria del retorno a Honduras de todos los derechos y las garantías de la democracia hondureña", señaló Zelaya desde el escenario.
Más tarde, Zelaya fue recibido en la casa de gobierno por el actual presidente, Porfirio Lobo; el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y los cancilleres de Colombia, Venezuela y Bolivia.
Zelaya pudo volver a Tegucigalpa gracias al acuerdo que firmó con el presidente Lobo el domingo pasado en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias. El acuerdo surgió del proceso de mediación de los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y Venezuela, Hugo Chávez, iniciado el 9 de abril para que Honduras sea reincorporada a la OEA, organismo del que fue expulsada el 4 de julio de 2009 por el golpe de Estado.
Antes de partir hacia Tegucigalpa, Zelaya dijo, en diálogo con la cadena CNN en español, que no piensa por ahora volver a ser presidente. "No es mi propósito por el momento, simplemente quiero establecer mecanismos democráticos en el país."




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