La querida por los carlospacenses Flor de la V quiere politizar su baja performance de este verano, y con letra que le hace llegar el ex intendente Carlos Felpeto sale al ruedo para fustigar al municipio. Sin embargo, fue a la premiación sabiendo que tenía un lugar y que iba a ganar posiciones.
Flor llegó al palacio municipal, el lunes por la noche, convencida que ganaba el rubro a mejor comedia, cuando el premio se lo dieron a Los Grimaldi se levantó y se fue. Solo quedó el resto del elenco.
En tanto, ya no hay dudas de la incursión furiosa del periodista Jorge Elena en el mundo mediático. De aquel piquito con Flavio Mendoza pasó a ser integrante del jurado de Los Carlos, y ahora con cambio de look y cama solar anda detrás de productores para ofrecer sus dotes de mediático. Dicen que tomó clases con Lumumba y se asesoró con La Mole.
Casualmente, ayer intentó cruzarse con los productores de Marcelo Tinelli, Chato Prada y Fede Hope, pero parece que todavía no lo conocen. A esa situación se debe que aún no se desprendió de su saco rojo.
Por su parte, el productor teatral y empresario gastronómico Hermes Bertorello recibió el reconocimiento Centenario por ser el más antiguo en traer espectáculos teatrales a la Villa. Parece que Bertorello irrumpió en el teatro a principios de los años 70. Pese a que estaba avisado que recibiría la distinción, el reconocido animador de actividades sociales, optó por ir a su finca en las afueras del barrio Colinas para descansar en paz, y envió a su sobrino Marcos a recibirlo.
El presidente de la Cámara de Productores Teatrales, Pablo Sittoni, asistió a la fiesta para garantizar que los empresarios tengan un lugar en la premiación y llegó acompañado de Lumumba haciendo juego en la vestimenta mono color, blanco y negro, parecían los hermanos Cuestas en los festivales de Cosquín de los años 60. ¡Ah.. Eso sí, muy elegantes!
El pico de Piquín
y la calentura de
los periodistas
Qué bien vestidas estaban las bailarinas, tanto de Stravaganza como de Hernán Piquín, tampoco desentonó Cecilia Milone que se presentó muy bien producida. Este comentario se difundía como reguero de pólvora cuando se premiaba el rubro "mejor bailarín" donde estaban nominados Flavio Mendoza y Hernán Piquín. Cuando Piquín fue a recibir el premio, que se lo iba a dar un funcionario municipal, Mendoza pidió permiso para entregárselo, y lo hizo. Cerraron esa entrega con un pico ante el aplauso de la gente. Además Mendoza dijo: "No descarto que el año que viene en el nuevo Stravaganza, es decir habrá más Stravaganza, lo traiga a Piquín."
A Ezequiel Corvo y Miguel Pardo, no se los entiende, se mostraron decepcionados porque Peter y Paula recibieron solamente "el Carlos de la gente".
El público aplaudió de pie a Nazarena cuando recibió el oro, es que la rubia mostró una imagen de luchadora, una leona que pelea en todos los terrenos, y eso cayó bien en la gente.
Dónde hubo serios inconvenientes fue con la prensa. Periodistas locales y provinciales, presentarían un petitorio a la desastrosa área de prensa del municipio, para pedir que el año que viene se mejore la organización para trabajar y hacer notas, de lo contrario, no se cubriría más el evento. Parece que los periodistas están cada vez más ingenuos. Cómo piensan que Noelia Salcedo y Rubén Alvaraz van a mejorar. No pueden nacer de nuevo. Hay que buscar otra solución.
Además los trabajadores de la prensa señalaron que hubo discriminación porque a algunos medios nacionales se les permitió ingresar al living de los artistas; mientras que a los otros, a la gran mayoría se les negó el acceso. Esta situación vivida por la mayoría de los periodistas ya no es responsabilidad de los funcionarios municipales Noelia Salcedo y Rubén Alvaraz, que son "periodistas independientes", en el momento que les sucedía eso a sus colegas, ellos estaban en sus respectivos programas televisivos.
Y el broche de oro, no fue lo de Nazarena, sino el papelón televisivo. Los últimos cinco minutos de la premiación no pudieron ser televisados porque se terminó el tiempo estipulado con el satélite; por lo tanto la entrega del Carlos de Oro no fue televisada. Bronca y desazón en los funcionarios municipales.





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