El juez le envió al jefe de Gabinete porteño el pedido de la lista completa de los números que usa Mauricio Macri para cruzarlos con los de los otros procesados en la causa de escuchas ilegales, Jorge “el Fino” Palacios y Ciro James.
Hasta el momento, el análisis de los cruces de llamadas en la causa por el espionaje ilegal tuvo resultados decisivos. Por ejemplo, hay una secuencia, el 2 de agosto de 2009, en la que Palacios llamó al espía Ciro James; un minuto después éste le devolvió el llamado; instantes más tarde, James llamó al dirigente de Familiares de las Víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, evidentemente para probar si ése era efectivamente su teléfono. Seguro que se hizo pasar por un vendedor, un promotor o algo semejante. No bien cortó con el celular de Burstein, James llamó a un policía de Misiones y éste al juzgado donde se armaron las causas falsas que sirvieron de base para el espionaje. Al día siguiente, la secuencia fue a la inversa: de Misiones a James y de James a Palacios.
Hasta ahora se entrecruzaron los teléfonos de todos los procesados: Palacios, James, los policías misioneros y los ex jueces de esa provincia. Oyarbide quiere ahora realizar la misma investigación con los teléfonos usados por Macri, pero no se sabe cuáles son. Por ello, el magistrado le pidió a la Jefatura de Gabinete del gobierno porteño que le indicara cuáles son los números fijos y celulares usados por Macri, incluyendo los de su despacho, los de la secretaría privada, los distintos móviles que fue utilizando desde que se inició la primera escucha ilegal, la de Carlos Avila, en 2007. El mismo pedido se hizo a la Cámara de Diputados de la Nación, en la que Macri resignó su banca en diciembre de 2007, cuando las escuchas ya habían comenzado. El juez pidió que se enviaran los informes con los números usados por Macri de forma inmediata, pero hasta anoche la Jefatura de Gabinete porteño sólo había presentado un escrito con tres números, todos de teléfonos fijos.
En su declaración indagatoria, Macri dijo que no conoce a James. Ese hecho no constituyó un obstáculo para su procesamiento porque Oyarbide considera que fue Jorge Palacios, el hombre designado por Macri al frente de la Metropolitana, quien articuló la maniobra de las escuchas, usando a James . En el expediente aparecen 192 llamadas entre ambos, pero lo fundamental no es la cantidad sino los momentos en que se produjeron, por ejemplo, justo después de que James retiraba cintas de la SIDE. Es por eso que el juzgado no dedicó tiempo a investigar las 749 comunicaciones entre Ciro James y su psicóloga. Esta se había mudado a La Pampa y parece que el espía tenía una fijación con la profesional, por lo que la llamaba continuamente para atenderse de esa forma. Como esas comunicaciones no tenían nada que ver con la operación de espionaje, Oyarbide no las tuvo en cuenta. Distinta sería si aparecen llamadas de Ciro James a Macri: revelarían un vínculo que Macri niega.
Pero lo cierto es que una vez que se informen los teléfonos usados por Macri, se hará un entrecruzamiento también con Palacios. Parece cantado que se evaluarán los momentos en que se produjeron esas comunicaciones. Por ejemplo, está claro que James llamó a Palacios cada vez que retiró escuchas de la SIDE. Habrá que ver si Palacios lo llamaba a Macri justo después de que James se comunicara con él para decirle que había retirado las escuchas a Daniel Leonardo, el cuñado de Macri. Para el juez, seguramente sería un indicio.


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