El abultado déficit público de España, que cerró el año pasado en un 11,2 por ciento, y la alta tasa de desempleo, superior al 20 por ciento en el primer trimestre, siguen siendo los principales cuestionamientos de la oposición
La jornada mostraría la soledad parlamentaria en la que se encuentran los socialistas, tras las medidas impopulares aprobadas en los últimos meses para hacer frente a la grave crisis económica.
Según informa el diario El País, Zapatero abrirá la sesión a las 12.00 hora local (cerca de las 7 hora argentina) tras lo cual los distintos portavoces parlamentarios emitirán una primera opinión del discurso del presidente.
A partir de las 16.00, en tanto, llegará el turno del líder de la oposición. Mariano Rajoy, presidente del PP, afirmó que será un discurso "claro y tajante", tanto para censurar la gestión del presidente como para defender la alternativa de su partido.
La crisis económica y la gestión que de ella ha hecho le han pasado factura a Zapatero. Su popularidad ha caído en picada. Y su Partido Socialista (PSOE) se ha visto superado por el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy en las encuestas que miden la intención de voto.
El resto de las formaciones de izquierda presentes en la cámara le han dado de lado por su drástico plan de ajuste para reducir el abultado déficit, un plan que recoge el primer recorte del gasto social, con congelación de las pensiones incluida, desde que llegó a La Moncloa, en 2004.
Los sindicatos convocaron a una huelga general contra su reforma
laboral para el próximo 29 de septiembre.
El Partido Popular (PP) le achaca falta de credibilidad. Los nacionalistas catalanes de Convergéncia y Unió (CiU) están de uñas tras la sentencia del Tribunal Constitucional que recorta el Estatuto de Autonomía de Cataluña en 14 puntos. Y los nacionalistas vascos tampoco están por la labor de apoyarle.
El cara a cara que enfrentará al presidente del gobierno con Rajoy será el momento más esperado.
En los cuatro enfrentamientos anteriores que mantuvieron ambos en el marco del debate sobre el estado de la nación, Zapatero salió vencedor, según las encuestas realizadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, estatal).
Pero la situación económica del país no era la misma. Y ahora, Rajoy encara por primera vez la cita con viento a favor.
El debate será "duro". Así lo reconoció ayer el vocero parlamentario de los socialistas, José Antonio Alonso. Y la crisis económica, olvidada sólo temporalmente para celebrar el primer Mundial de fútbol conseguido por España, volverá a marcar las intervenciones.
En la cita parlamentaria, que proseguirá el jueves, Zapatero examinará la situación política, económica y social de España.
Defenderá las reformas puestas en marcha, como la laboral, que tras su aprobación por el consejo de ministros se encuentra ahora en tramitación parlamentaria, y esbozará su visión sobre el camino de la economía. Es decir, se centrará en la crisis económica.
Y pese a la falta de apoyos parlamentarios fuera de su partido, buscará el respaldo de los grupos para culminar las reformas en marcha y emprender las que aún cree que deben hacerse.
El PP veía ayer posible el anuncio de nuevos recortes. "No tengo noticia" de algo semejante, dijo el vocero parlamentario socialista. Algunos medios especularon con la posibilidad de que Zapatero anuncie en la cámara el famoso impuesto para ricos como forma de llenar un poco las vacías arcas del Estado en plena crisis económica.


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