Por la sequía estiman que se cosecharán 30 de las 70 mil toneladas que estaban previstas. Se pagarán 247,80 pesos por tonelada de caña convencional y 273 pesos por igual cantidad de la variedad orgánica. Los valores dejaron satisfechos a los productores.
La notoria caída en la producción cañera se debe a la fuerte sequía que azotó a la región productora de la provincia durante el verano pasado. Desde las intendencias de San Javier y Mojón Grande ya habían anticipado que la cosecha sería menor a la del año pasado, pero hasta ahora no se conocía una estimación que indicara de cuánto sería esa caída.
El incremento alcanzado en los precios, fue bien recibido por los productores, la mayoría de los cuales fueron afectados por la sequía. Teniendo en cuenta esta situación especial, se resolvió abonar 247,80 pesos por la tonelada de caña convencional y 273 pesos la caña orgánica, más el porcentaje de dulzura. El nuevo valor representa un incremento del precio base del 30 por ciento en relación al año pasado, más un diez por ciento excepcional en compensación por la sequía. En la zafra anterior los cañeros recibieron 195 pesos por tonelada de caña orgánica y 177 pesos la de caña convencional.
“Es un año especial por la sequía, por lo tanto el rendimiento sufrió el impacto. Pensando en el beneficio del productor, hacemos un esfuerzo especial en darle un incremento total del 40 por ciento”, explicó Maciel. Y agregó: “así como el productor siente los efectos de la sequía en su chacra, poner en funcionamiento el ingenio -que tiene un costo operativo y muy poco volumen- significa una erogación importante para el estado provincial”.
Comentá la nota