El legislador riojano solicitó un homenaje para ese “puñado de peronistas que tuvimos que hacernos cargo desde el peronismo, para dar las respuestas que la Argentina reclamaba”.
En una sesión histórica, donde la Cámara de Diputados sancionó el proyecto de nacionalización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), el legislador riojano Jorge Yoma hizo uso de la palabra, solicitó un homenaje para ese “puñado de peronistas que tuvimos que hacernos cargo desde el peronismo, para dar las respuestas que la Argentina reclamaba”, valoró la decisión de la presidenta Cristina Fernández de recuperar YPF, y sostuvo que “el actual Estado no es el mismo que recibimos en los años 90, devastado y con empresas públicas quebradas, sino que ha sido reconstruido”.
El diputado nacional inició su alocución señalando las declaraciones de un compañero peronista efectuadas anteriormente, sobre quien aclaró “no pertenece a nuestra bancada”, pero que rindió homenaje a quienes se opusieron en 1992 a la privatización de YPF.
En relación a esto manifestó “tengo la sensación de que quienes estábamos a cargo del país –el peronismo en los años 90- éramos sólo un puñado de militantes, y el resto combatía al neoliberalismo en Sierra Maestra o en el monte tucumano, como si el sistema político argentino no hubiese tenido nada que ver con aquel momento histórico”.
Es así que recalcó “contrariamente a lo que dijo ese legislador, quiero rendir homenaje a ese puñado de peronistas que debimos hacernos cargo de la Argentina hace veinte años, brindando las respuestas que el momento histórico requería”. Por eso “vengo a rendir homenaje a Oscar Parrilli, José Luis Gioja, Eduardo Fellner, el entrañable Gringo Soria y a todos aquellos que debimos hacernos cargo, desde el peronismo, para dar las respuestas que la Argentina reclamaba”.
Enfatizó que “estos sí son momentos históricos distintos” y subrayó “acaso no es el mismo radicalismo el de Frondizi que escribió Petróleo y política y que luego fue en contra de los contratos petroleros al ser presidente; el mismo radicalismo que anuló los contratos de Frondizi en la época de Illia y luego hizo el plan Houston en la época de Alfonsín; o el mismo peronismo, que en la Constitución de 1949 estableció la nacionalización de los depósitos, de la banca y del comercio exterior, que una década después sancionó la ley de inversiones extranjeras equiparándolas al capital nacional”.
Luego recordó que el mismo Perón, desde el exilio, dijo: creo que YPF no tiene capacidad organizativa, ni técnica, ni financiera, para un esfuerzo de esta naturaleza. Los sistemas empleados en la Argentina distan mucho de los nuevos métodos de exploración, prospección, cateo y explotación racional de los yacimientos modernos. Los costos de producción de YPF son absolutamente antieconómicos. Hacer de esto una cuestión de amor propio es peligroso y estúpido. Estos nacionalistas de opereta han hecho tanto mal al país con sus estupideces, como los colonialistas con su viveza; unos, negativos, y otros, excesivamente positivistas, representan dos flagelos para la economía del país.
De esta manera fundamentó su voto positivo y expresó “voy a votar a favor de este proyecto porque vamos a recuperar el control del Estado para YPF, porque fue decisión de Cristina Kirchner, porque el actual Estado no es el mismo que recibimos en los años 90, devastado y con empresas públicas quebradas, sino que ha sido reconstruido”.
“El modelo conforme al cual vamos a votar tiene que ver con aquel que apoyamos en 1992, con control del Estado, con éste como accionista mayoritario ‑más allá de que en vez del 51 por ciento tenía el 20 por ciento, mientras el resto se colocaba en la bolsa‑, y conducido por José “Pepe” Estenssoro. Nada tenemos que ver con el mamarracho de Repsol. Si tuviese que volver en una especie de déjà vu, votaría nuevamente de la misma manera”, concluyó.





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