Argumentan que no depende de ellos, sino de los distribuidores. Precios sugeridos
En el medio están los consumidores, que si bien tendrán valores inferiores a los que hoy se ven en los flejes de los supermercados, igual los paquetes de medio y un kilo son casi un 80% más caros que 2 meses atrás: por ejemplo, la Taragüi de kilo, pasó de los 9,20 pesos a 16,50 pesos. De a poco, se recupera el stock de yerba en los autoservicios, pero igual algunos le ponen límite a la venta.
‘En la lista de precios que nos llega la yerba no tiene novedades, es igual de cara que los últimos días. Dicen que va a bajar, pero a nosotros nos sigue saliendo igual. Esto es clarito, la yerba la maneja un puñado de empresas que si no bajan el precio nosotros nada podemos hacer’, explicó Mauricio Páez, de Full Distribuciones. La tan mentada cadena de distribución, es decir los eslabones por los que pasa la yerba hasta llegar a la góndola no parecen -al menos por ahora- haberse hecho eco de la decisión de la Secretaría de Comercio, a pesar de que fue la propia Presidenta la que le pegó duro a este sector: ‘Los que regulan los precios y especulan no somos nosotros. Si los productores no bajan y si los distribuidores no bajan, nosotros no podemos poner el precio que se pretende’, agregó Alejandro Prado, de Avícola Myriam e integrante de la Cámara de Supermercadistas de San Juan.
‘Se va hacer todo el esfuerzo por cumplir con los precios que se exigen, pero la realidad es que lo tienen que hacer todos, en especial los que producen’, explicaron desde Vea. Mientras que Carlos Brizuela, gerente de Yaguar, se sumó y dijo que ‘el precio se va a ir normalizando, pero no de un día para el otro’. Detrás de los exorbitantes valores y la intención de Agricultura de la Nación de volverlos a precios del 2 de enero pasado, lo cierto es que en la práctica ni siquiera los topes que puso la Secretaría de Comercio los ubica en esa órbita. ‘En estos casos siempre pierde el consumidor, porque el precio nunca baja lo suficiente’, se quejó un funcionario local.
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