A pocos meses de las próximas elecciones nacionales del 23 de septiembre que renovarán autoridades en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), el secretario general de la organización, Hugo Yasky, estuvo en Zárate y ratificó "los permanentes reclamos por la libertad y la democracia sindical" y agregó que la asignación universal por hijo "no fue un regalo del Gobierno sino el resultado de una permanente lucha".
La CTA quiere que esa iniciativa contemple el incremento de las categorías más bajas del monotributo y la actualización automática de los montos, como ocurre con los haberes jubilatorios.
El dirigente que buscará se reelección al frente de la Central de trabajadores sostuvo que aunque no tuvo ningún ofrecimiento partidario, su energía está puesta en la dirigencia gremial, alejándose de quienes hablan dentro de la misma organización de un posible apoyo explícito al gobierno nacional para las próximas elecciones.
"Queremos discutir una idea de CTA, no candidaturas", indicó el dirigente quien luego dijo que "no somos la correa de transmisión de nadie". "Frente al gobierno somos autónomos", afirmó el dirigente, y luego agregó que Cristina Fernández de Kirchner debe definir el otorgamiento de la personería gremial que aún no fue aprobada a pesar de los reiterados fallos a favor que dictó la Suprema Corte de Justicia.
"No hay que sentarse debajo de la piñata del estado esperando que caiga algún regalo", aseguró, y luego remarcó que las diferencias con la CGT son muchas y de fondo, pero que aún así han logrado coincidir en algunas luchas en defensa de los trabajadores.
Junto a Yasky estuvieron dirigentes de SUTEBA de Campana y Zárate y de la UOM, entre ellos el secretario general Abel Furlan.



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