Yanina, un S.O.S. que necesita ser escuchado

La joven, oriunda de Necochea, está en nuestra ciudad desde diciembre con sus cinco hijos. Desempleada, vive en una casilla de chapa, dentro de un terreno prestado y prácticamente no tiene comida ni abrigo. Un verdadero llamado a la solidaridad.
DESESPERANTE. Yanina aguarda por una mano que, seguramente, será extendida hoy mismo por los bahienses.

A veces la historia de vida de una persona puede ser entendida a partir de unos pocos números.

Un ejemplo es Yanina Alcaraz, una joven de 21 años, madre de cinco hijos, que pesa apenas 33 kilos y habita una casilla de chapa de no más de 15 metros cuadrados, la cual debe abandonar en menos de diez días.

Prácticamente no se necesitan más datos para comprender que se trata de un cuadro alarmante, bastante alejado de los índices descendientes de pobreza que exhibe triunfalmente el INDEC.

***

Calle Santa Cruz, número 2647. Es el barrio Vista Alegre, una de las zonas más carenciadas de la ciudad.

Un malla de alambre retorcido permite observar un pequeño lote de tierra reseca, algo así como un patio delantero, recortado por pilas de escombros y residuos.

Por ahí aparece un perro callejero, buscando algo que, de seguro, no va a encontrar. También pueden observarse un triciclo rosa, un sachet vacío de leche y un par de cigarrillos apagados. No mucho más.

Hacia el fondo se ve una suma de chapas apiladas, intentando simular una vivienda a la que no hace falta ingresar para intuir como pequeña, fría, húmeda, incómoda.

Parada en el umbral de la puerta está Yanina.

"Este es un terreno que me prestó mi cuñado por un mes, pero ya se está por terminar ese plazo. Me dieron un lote, al otro lado de las vías, pero no tengo materiales como para hacer una piecita y un baño para vivir con los chicos. Realmente no sabemos qué va a pasar con nosotros", cuenta.

"Soy de Necochea, y estoy en Bahía desde hace cinco meses. Lo que pasa es que vine en diciembre a visitar a mi hermana y, cuando regresaba en el micro, hubo complicaciones con el embarazo y tuvieron que internarme en un hospital de acá. Estuve tres meses internada y me fui quedando", agrega.

***

El fotógrafo comienza a tomar algunas imágenes y eso atrae la atención de sus hijos, que se divierten posando ante la lente. Llegan Milagros (5 años), Uriel (4), Lourdes (3) y Matías (2), sonrientes, pese a todo. Falta Lucía, su hija bahienses de sólo cinco meses, que está dentro de la casilla, a resguardo de la inesperada ola polar de los últimos días.

"Ellos van a la escuela y, por suerte, ahí pueden comer alguna cosa o tomar la leche. Porque muchas veces no tenemos nada y si hay algo en el plato, prefiero que lo coman ellos antes que yo", explica, como una forma de justificar el por qué de su físico consumido, casi esquelético, apenas disimulado por una campera que le regalaron pocas horas antes.

"Ahora estoy pesando 33 kilos", precisa.

"Realmente les voy a agradecer cualquier ayuda que puedan darnos. Estamos solos y necesitamos frazadas, comida, o un trabajo para mí, como empleada de limpieza o lo que sea. Por favor, para que mis chicos tengan un techo", pide.

Ayuda. Para colaborar con Yanina Alcaraz y sus hijos, los elementos más necesarios son alimentos (carnes, pastas, arroces, lácteos, panificados, conservas, agua mineral), insumos (garrafas, colchones, ropa de cama, abrigos de invierno, artículos de higiene) o materiales de construcción (chapas, ladrillos, arena, cemento). Pueden encontrarlos en Santa Cruz 2647 o a través del teléfono 155-034-860.

Comentá la nota