Fabio Barei está preso, sospechado de explotar durante años cinco prostíbulos a la vista de las autoridades. Uno funcionaba como “after” whiskería.
Tan a la vista estaban esas whiskerías que aún sobreviven en la luneta de cientos de autos las enormes calcomanías promocionándolas: “Candela Bar”, “Macarena”, “Play Man” y el buque insignia: “Faraón”. Había, además, otro prostíbulo en la zona:
–Uno que comenzaba a funcionar después de las 5, que era el horario en el que la Municipalidad obligaba a los otros cuatro a cerrar –dice el fiscal federal Enrique Senestrari, a cargo de la instrucción de la causa por trata de personas que tiene a Barei en una celda. Una “whiskería after”, podría decirse.
El antecedente. En la madrugada del domingo 11 de octubre de 2009, por la puerta de Faraón irrumpieron policías del Eter, el equipo de elite de la Policía de Córdoba, con una orden de allanamiento solicitada por la fiscal provincial Eve Flores. El procedimiento se extendió a los otros bares de Barei, que fueron clausurados por unos días.
Durante los allanamientos, Barei se hizo pasar por un cliente. Dijo que lo era. Así, zafó de la Justicia aquella madrugada. Al menos, creyó eso.
Esa jugarreta, finalmente descubierta en la investigación, llevó a Barei a la cárcel dos años y medio después: el 30 de marzo último, la Justicia federal, por orden del fiscal Enrique Senestrari, volvió a patear las puertas de los prostíbulos. Había 19 mujeres ejerciendo la prostitución en esos mismos locales. Barei, su hermano y la “gerenta” de las whiskerías quedaron detenidos.
Cuando el abogado defensor pidió la excarcelación de los presuntos proxenetas, el juez la rechazó: recordó el día que Barei se “camufló” como cliente.
–Mi opinión es que debe seguir preso hasta la fecha del juicio. Tiene antecedentes de evasión de la Justicia y medios económicos que podría usar para escaparse – dice Senestrari.
La causa. El expediente judicial que mantiene preso a Barei se inició hace 955 días, en mayo de 2008. Senestrari se hizo eco del testimonio de una joven jujeña de 27 años, quien aseguró en una cámara oculta que ejercía la prostitución en esas whiskerías contra su voluntad. Barei y siete socios quedaron detenidos. Ante la falta de antecedentes penales, Barei recuperó la libertad tras algunos días, aunque quedó imputado por ser el presunto responsable del delito de trata de personas para explotación sexual.
Un año y medio después, la fiscal provincial Eve Flores allanó los mismos locales, pero por una cuestión de competencia el expediente pasó a la Justicia federal.
En marzo de este año, “y luego de detectar que Barei seguía facilitando la prostitución en estos lugares”, el fiscal Senestrari regresó a esas whiskerías, y lo detuvo bajo la “vieja” figura legal del proxenetismo, penada desde 1937.
–Es un claro caso de proxenetismo: retenía el 50 por ciento de la “facturación” de las mujeres que trabajan, pagaba lo que quería y cuando quería (fragmentaba los desembolsos de lo que él llamaba “salario”), no realizaba aportes previsionales ni tenía en blanco a las trabajadoras, les exigía un “uniforme” provocativo y condicionaba el trabajo de manera esclavizante – afirma el fiscal.
El único trámite que Barei hacía cumplir “religiosamente” a las trabajadoras sexuales era la renovación de la libreta sanitaria: él las esgrimía cuando los policías o inspectores aparecían en los “puticlubs”. La libreta y la declaración oral de “conformidad” de las mujeres alejaba a los funcionarios. ¿Sólo eso?
Antecedentes. En mayo 2008, la Justicia Federal investigó por primera vez a Fabio Barei por el delito de trata de personas para explotación sexual. Quedó libre por falta de antecedentes. A los meses, la Justicia provincial allanó sus prostíbulos, pero él volvió a zafar. Cayó en marzo de 2012.
La causa. En el último allanamiento, 19 mujeres ejercían la prostitución en cinco whiskerías. Algunos de los locales estaban habilitados por la Municipalidad como “bares”. Le secuestraron autos de alta gama y se descubrió que tendría un patrimonio millonario en manos de testaferros.
Captación. Las mujeres víctimas de trata que fueron encontradas en estos prostíbulos no fueron secuestradas, sino “captadas”: es decir, “invitadas” con falsas promesas a trabajar. Luego, no pueden dejar.
Defensa. Varias prostitutas negaron ser víctimas de trata. Aseguraron que ejercían “libremente” el oficio. Las declaraciones judiciales fueron “casi calcadas”, por lo que se presume que fueron dirigidas.
5 prostíbulos, 3 allanamientos. Candela Bar, Macarena, Play Man y el buque insignia: Faraón (fotos) eran los prostíbulos que presuntamente regenteaba Barei y sus socios. Fueron allanados y clausurados durante algunos días en 2008 y 2009. Recién en marzo de este año la Justicia Federal lo detuvo y cerró definitivamente los locales y Barei y sus presumibles socios, encarcelados.
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Pobreza y exclusión en el eje del debate
Quien no tuvo contención ni oportunidades, quien no accedió a educación, quien fue maltratada siendo una niña, ¿puede decidir “libremente” el ejercicio de la prostitución? La “delgada frontera” que divide la prostitución del proxenetismo y la trata será parte de la discusión del juicio que enfrentaría Fabio Barei, si prospera la investigación de Senestrari.
El acusado buscará la exculpación: “Las mujeres optaron ser trabajadoras sexuales”, dirá. Se aferrará, seguramente, a las declaraciones de las meretrices que estuvieron la noche de los allanamientos.
La mayoría de éstas no se acogió a los programas de “rescate”, por lo que siguen prostituyéndose.
–Es necesario que se agilice la apertura de posibilidades de inclusión para que estas chicas no sigan cayendo en la prostitución – sostiene Senestrari.
La Provincia, en el marco de la nueva ley que desde el viernes último prohíbe los prostíbulos, prometió un plan de contención laboral, aunque aún no lanzó oficialmente ninguno.
La responsabilidad que la sociedad tiene sobre las mujeres que se prostituyen en parte del análisis jurídico de Senestrari: –Son prostitutas porque no les quedó otra–dice Senestrari–. Vienen de una extrema pobreza, una vida muy castigada. Dicen que están bien y prostituirse es lo que quieren; pero si se les pregunta por su historia de vida surgen pobreza, promiscuidad, abusos, problemas familiares muy serios, abusos sexuales en la infancia, escasísima instrucción; hechos que marcan el destino de una persona.
–La pobreza como factor disparador de la prostitución.
–Todas vienen de una fuente común: terminan cayendo en manos de tipos que, como estos, están llenos de plata y viven como reyes a costillas de estas chicas que exponen su vida y su salud. Mientras, el Estado mira para otro lado: ¿De qué van a trabajar sin estudios, sin familia, con hijos que cuidar durante el día? Es un sistema de esclavitud
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