En la primera entrega de una larga charla que El Cordillerano tuvo con el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck, confesó que se viene una etapa de transformación en obras para Bariloche y para el resto de la provincia. Pidió paciencia y consideró que en siete meses de gobierno no se puede hacer magia. Sostuvo que Rovira Bosch es el ministro que la provincia necesita y no hará, por ahora, cambios en su gabinete.
Alberto Weretilneck: Si, condiciona. Pero ya ha dejado de ser un elemento grave como era en diciembre cuando recibimos la provincia con 51 millones de déficit, ya que hoy ese déficit desapareció. Obviamente estamos con un nivel de actividad bastante bajo y no estamos llevando adelante el programa que tenemos diseñado, pero con el fondo sojero, los aportes de obras publicas nacionales, el plan de financiamiento externo, mas los fondos petroleros, vamos a tener un plan de obras publicas histórico para Río Negro.
E.C.: ¿Cuánto tiempo va a llevar esa ejecución de obras?
A.W.: Esta pensado para los 3 años que quedan. Es un plan que se está diseñando, se están recepcionando los pedidos de diferentes localidades y de intendentes. Pero el último trimestre del año vamos a empezar a ejecutar parte de ese plan.
Hoy con lo que recaudamos y recibimos, podemos brindar los servicios de educación, salud, seguridad y desarrollo social sin inconvenientes. Lo que no nos permite es llegar a un plan de infraestructura y obras que requieren todas las ciudades.
E.C.: ¿Qué papel juega el turismo en esta economía?
A.W.: El turismo define a Bariloche. Lo que hay que tener en cuenta, es que el turismo aislado del contexto nacional e internacional, por sí solo, no funciona. Hay que buscar otros mercados, profundizar México, Brasil y Colombia y que la temporada baja no sea tan baja. Hay que seguir trabajando en la conectividad aérea y el alto costo de los pasajes. Esto es central, sino perdemos competitividad y obras de infraestructura.
E.C.: ¿Y las restricciones al dólar, como las ve en ese escenario?
A.W.: Eso nos beneficia hacia adentro, para que no se vaya el dinero. Creo que las políticas sectoriales siempre son varias, nunca una sola. Hay que recuperar el lugar que Bariloche tenía en el mercado turístico y para eso tenemos que ser agresivos.
Por ejemplo, esta semana depositamos al Emprotur un millón de pesos para la promoción post temporada, para que la baja no se sienta tanto. Hay que traer convenciones, pero hay que salir con más tiempo de antelación.
Mientras tanto hay que trabajar en el parque industrial, el polo tecnológico, porque el turismo por sí solo no puede sostener a todo Bariloche y está demostrado, sino es un peligro.
E.C.: ¿Que le puede dar el gobierno provincial a Bariloche que no sea responsabilidad del municipio?
A.W.: El plan de obras públicas e infraestructura para Bariloche. Esa es la responsabilidad del gobierno y por supuesto, sin avasallar la autonomía municipal, participar de la planificación de la política turística. Son los dos elementos centrales. Bariloche no tiene la posibilidad de generar recursos extraordinarios como la provincia como por ejemplo con el petróleo, por lo que el aporte de la provincia son esos dos.
Este plan será presentado en el mes de septiembre para los 3 años de gobierno. Este es un proceso de cambio y transformación. A quienes estén apurados, les digo que no hay posibilidad de ir más rápido que estos siete meses de gobierno.
Primero por los recursos que uno tiene, segundos porque hay que conocer las demandas, los municipios han cambiado de color político también y nosotros tenemos que tener nuestra opinión de las cosas que se requieren o no. Bueno, nosotros ahora a este tiempo que culmina el 31 de julio, tenemos todas las demandas y tenemos que cuantificarlas, analizarlas, ver las prioridades y a partir de ahí veremos.
E.C.: ¿La relación con el ministro de turismo Ángel Rovira Bosch es buena? Porque han tenido varios cortocircuitos…
A.W.: Sí, nuestra relación es óptima. Los encontronazos forman parte del aprendizaje. Uno siendo funcionario está expuesto al escrutinio de diferentes sectores interesados y de los medios. Pero yo siempre separo los errores de la mala fe y las desavenencias que hemos tenido con Ángel han sido por cuestiones que no han sido de mala fe.
Lo que pasa con el gabinete, es hay conocimientos mutuos, porque no es lo mismo tener un gabinete de años de trabajo, a uno donde recién nos estamos conociendo. Con Ángel nos vamos conociendo y vamos estableciendo prioridades y la relación es muy buena. Creo que es el ministro que Río Negro necesita.
E.C.: ¿Piensa hacer cambios en el gabinete?
A.W.: Por ahora no porque uno no puede ser injusto con personas que están tomando posición del cargo como lo estoy haciendo yo. Y en 7 meses no se puede pedir magia. Hay que tener paciencia y darle tiempo. Ahora viene el tiempo de las ejecuciones y eso empieza ahora, el que no cumpla con lo que tiene que hacer de acá a fin de año, ahí si que tendrá que ver su participación en el gobierno porque mas oportunidades no va a tener.
E.C: ¿Julián Goinhex no va a la Casa de Río Negro como se rumoreaba?
No, no está previsto.

Comentá la nota